Exposición: Los cantareros del Arrabal del Puente. Un alfar del siglo XVII en el Barrio de la Victoria (Valladolid)

1-cartelCantarerosUn alfar en el Barrio de la Victoria.

En Octubre de 2005, al realizar obras de infraestructura en la calle Rioseco del Barrio de la Victotira (Valladolid), se descubrieron vestigios de antiguas construcciones y abundantes restos cerámicos, que dieron lugar a su excavación arqueológica.

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– Fotografía de uno de los hornos del alfar de la calle Rioseco

Los trabajos permitieron identificar dos hornos de un alfar, así como un gran repertorio de fragmentos de vasijas y recipientes, restos de un taller de cierta entidad que allí estuvo establecido a mediados del siglo XVII.

El Arrabal del Puente.

Con este nombre de “Arrabal del Puente” o con expresiones como “fuera de la Puente Mayor”, “fuera de la Puente del Río Mayor”, “extramuros de esta ciudad, fuera del Puente Mayor”… se denominaba entre los siglos XVI y XIX al ámbito, más o menos urbano, situado al otro lado del río Pisuerga e inmediato al ‘Puente Mayor’ que a finales de la Edad Media era conocido como “allende la Puente”. Quizá porque nos es conocido el entorno de los alfares ubicados en el núcleo antiguo de la ciudad -en la ‘calle de los Olleros’ (hoy Duque de la Victoria)- y en la morería (situada en torno a la calle de Santa María), donde desde época medieval se producía la mayor parte de la cerámica vallisoletana. El estudio de este nuevo obrador, al otro lado del río, suscita el interés por conocer su entorno urbano.

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– El barrio de ‘afuera de la Puente’ desde el Cerro de la Marruquesa en la Vista de Wyngaerde (1565)

Las Actas del Ayuntamiento, y la documentación referida a las fundaciones religiosas y a las propiedades particulares que allí se situaron, nos indican que en el siglo XVII este paraje vendría a ser el que esbozó Anton van de Wyngaerde en su Vista de Valladolid de 1565, y muy similar al que en 1738 dibujó el escribano Ventura Seco en su Mapa y planta de la Ziudad de Valladolid: Una barriada extramuros donde convergían varias sendas en la entrada a la ciudad por el ‘Puente Mayor’, en un espacio que a su vez daba acceso a la ‘Huerta del Rey’. Junto al río predominaban las riberas (fincas de recreo con sus casas, huertas, viñas y cultivos). Más allá, un caserío popular ceñido al arranque a los caminos que llevaban a Fuensaldaña, Cigales y Villanubla; y dispersos aquí y allá algunos establecimientos religiosos, entre los que destacaba el Convento de la Victoria.

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– El Barrio de la Victoria en el plano de Ventura Seco (1738)

Apenas hay noticia de obradores cerámicos en los siglos XVI y XVII en la margen derecha del río. La documentación poco añade a las evidencias arqueológicas. Solo en 1714, cuando la Comunidad de Trinitarios Descalzos hipoteca su viejo convento “de fuera del puente”, al pie de la Maruquesa, se dice que la huerta de dicho convento llegaba, por la parte de abajo, hasta “las casas de los alfareros”, lo que hace pensar que estos artesanos estuvieran allí asentados con anterioridad pues existen noticias a lo largo del siglo XVII de que diversos cantareros vivían “afuera de la Puente Mayor”: Antonio Pachón (1603)  Matías Entero (1659), Juan Gutierrez Manuel Farto (1664). Estos escuetos datos, aunque precisos, vienen a confirmarse ahora con la ubicación de nuestro alfar, ya que la parte “de abajo” de la huerta del convento de los Trinitarios quedaría inmediata a la zona dónde fue localizado.

La producción del alfar.

El alfar hallado en la calle Rioseco fabricó fundamentalmente ‘cantarería’ (recipientes destinados a conservar y acarrear el agua y otros líquidos) a la que se sometía a una sola cocción para facilitar su transpìración. El conjunto tiene una variada tipología: cántaros, botijas, ‘barriles’ y medidas para el vino, huchas, arcaduces, ‘ollas de panadero’, grilleras, pesas para las redes de pescar… y vajilla vidriada. Ésta última constituye un nexo entre las alfarerías medievales y modernas, y las tradicionales o contemporáneas, ya que tanto por las piezas que elaboraba, tanto como por las técnicas del ‘teñido’, enjuagüetado, y vidriado, el alfar nos permite entender las posteriores producciones vallisoletanas de los siglos XIX y XX.

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– Diferentes tipos de ‘cantarería’ del alfar de la calle Rioseco

Barriles de clinclín para vino.

Este tipo de barrilillo es una de las piezas más interesantes, casi única y específica de las alfarerías populares de época contemporánea de Valladoid, Palencia y Burgos.

Es una botija con un sólo orificio de entrada y salida del líquido, al final del pitorro o pitón vertical situado en el centro de la parte superior y con una o dos asas, según el tamaño.

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– Barril de clinclín para vino del alfar de la calle Rioseco

En los alfares de Valladolid y provincia recibió los nombres de ‘barril’, ‘chupona’ (Medina de Rioseco), ‘barrila de clinquín’ o ‘quinquín’ (Arrabal de Portillo), o ‘botija de cla-cla-clá’ (Valladolid ciudad), debido al peculiar ruido que se generaba en su interior al producirse el vacío mientras se inclinaba para beber, y el propio vino, al salir, tapaba la entrada del aire.

Botijas de campo.

Las Botijas eran vasijas específicas para el agua. Así como el cántaro, del que en parte viene a ser como una miniatura, la botija, conocida al menos desde el siglo XVII, conforma en cada comarca una de las señas de identidad más característica, siendo una de las piezas estrella de la alfarería castellana y vallisoletana.

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– Botija del alfar de la calle Rioseco

En Valladolid, las botijas de una o dos asas y con molduras más o menos elaboradas presentan resaltes en la mitad del cuello y acanaladuras en el labio superior, que van desapareciendo con el tiempo, igual que el uso de un tinte rojizo, que es distintivo local.

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– Barriles de clinclín y botija del alfar de la calle Rioseco

La cantidad de barriles de vino y botijas de campo halladas en el alfar pueden muy bien ponerse en relación con las necesidades de alimentación y bebida en las faenas agrícolas, y especialmente con la siega y la vendimia, que requerían el concurso de muchas mano de obra concentrada en un corto período de tiempo. Cabría así deducir que la mayoría de los restos del alfar fueron desechados a principios del verano, época en la que se producían especialmente botijas para el agua y barriles para el vino, así como vasos y medidas de vino para las vendimias de septiembre.

Medidas de vino.

Por su abundancia, parecen ser la especialidad del alfar. De cuerpo globular, cuello alto y estrecho, con una pequeña asa en su parte inferior, las medidas se elaboraban en diferentes tamaños (media cántara, dos cuartillos, un cuartillo, tres copas, una copa y media copa), que luego eran ajustados y sellados por el ‘fiel contraste’ de la ciudad conforme a las medidas oficiales de la ciudad. En el caso de las de menor tamaño, el ajuste de la medida se hacía recortando y lijando el borde de la vasija. En el caso de las mayores, se practicaba una ventana en el cuello.

MEDIDAS

– Medidas de vino del alfar de la calle Rioseco

El ajuste incluía ‘la sisa’ un impuesto en especie que se aplicaba sobre los productos de primera necesidad como el vino, aceite, vinagre, carne, azucar… y consistía en entregar al comprador una cantidad de género menor que la que pagaba. La diferencia del producto se la quedaba el vendedor, que debía entregar su valor en dinero al recaudador del concejo.

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– Medida de vino de media copa, del alfar de la calle Rioseco

Cada concejo tuvo sus propias medidas y sisas, con el consiguiente desbarajuste, que sólo se consiguió eliminar a partir de 1879, con la implantación del sistema métrico decimal. Sólo entonces, el nuevo sistema que ahora utilizamos pudo desbancar a las unidades tradicionales usadas a lo largo de la historia por los comerciantes, artesanos y agricultores vallisoletanos.

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– Medida de media cántara de mediados del siglo XIX, fabricada para Zacarías Nemesio Ylera, de la Colección de Primitivo Gonzalez

En la muestra, dos medidas de vino de mayor  capacidad, con el sello impreso de la ciudad, son de las utilizadas a finales del siglo XVIII o inicios del XIX. Figuran en la exposición cedidas por Primitivo González.

Platillos sellados con el escudo de la ciudad.

De aspecto común, presentan la singularidad de que su base lleva estampillado el escudo de la ciudad, con tres ‘farpas’ o girones. Probablemente hacían juego con las medidas, y con sus sello reforzaban el carácter oficial de éstas. Aunque también podrían haber sido utilizados como ‘platos taberneros’ para recoger el vino que se derraba al venderlo.

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– Platillos sellados con el escudo de la ciudad, del alfar de la calle Rioseco

Vajilla vidriada.

Un pequeño conjunto de cerámicas, integrado por escudillas, jarras de diversos tipos, aceiteras… presentan su superficie vidriada en tonos verdes, melados y caramelo. Esto muestra que en este alfar se fabricaba también vajilla de mesa y otros objetos como bacines vidriados.

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– Repertorio de vajilla vidriada del alfar de la calle Rioseco

Hallazgos del alfar en Valladolid.

En distintas excavaciones arqueológicas realizadas en el casco urbano de Valladolid han aparecido muestras de alfarería que, por sus características, pudieron haber sido fabricadas en el Arrabal del Puente. Algunas de ellas, un poco más antiguas, puede proceder de otro de los alfares allí asentados, que fue descubierto  en la calle de la Olma (en los años 80 del siglo XX) y que, desgraciadamente, no se pudo excavar.

Enrique Echevarría Alonso Cortés,

Fernando Pérez Rodríguez-Aragón y

Eloísa Wattenberg García

– Barril de vino y botija de agua hallados en la excavación del pozo de una noria en la calle Leopoldo Cano ¿fabricado en los alfares del Arrabal del Puente?

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– Cántaro hallado en las excavaciones del Monasterio de San Benito ¿fabricado en los alfares del Arrabal del Puente?

 

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas 10 a 14h 

Tardes 16 a 19h (de Julio a septiembre: 17 a 20 h)

Domingos: 10 a14 h.

Lunes cerrado

Exposición: entrada gratuita

Para concertar visitas de grupos y horarios especiales:

Tfno: 983 351 389 / 675 577 135

Email: museo.valladolid.deac@jcyl.es

 

Para saber más:

Sobre los alfares de los cantareros del Arrabal del Puente Mayor:

– Javier Moreda, Un alfar de época moderna localizado en la calle Medina de Rioseco (Valladolid)Estudios del Patrimonio Cultural, 12, 2014, pp. 63-69.

– Mercedes Urteaga, Miren Aiere y Javier Moreda, “La cerámica rojo Valladolid”, en IV Coloquio Internacional sobre A cerâmica medieval no Mediterrâneo Ocidental (Lisboa – 1987), Mértola 1991, pp. 263-272.

Sobre la cerámica vallisoletana de la época moderna:

– Francisco Javier Moreda Blanco, Miguel Angel Martín Montes, Alejandro Fernández Nanclares, Mª Luz González Fernández, El Monasterio de San Benito el Real de Valladolid. Arqueología e historia, [Catálogo de la exposición], Ayuntamiento de Valladolid, Valladolid 1998.

– Manuel Moratinos y Olatz Villanueva Zubizarreta, “Los alcalleres moriscos vecinos de ValladolidActas VIIe Congrès International sur la Céramique Médiévale en Méditerranée (Thessaloniki – 1999), Atenas 2003, pp. 352-362.

– Francisco Javier Moreda Blanco, “Hornos y testares: Alfares en el Valladolid medieval y moderno“, en Conocer Valladolid: Curso de Patrimonio Cultural 2007-2008, Valladolid: Ayuntamiento-Real Academia de Bellas Artes, 2008, pp. 45-53.

– Fernando Pérez Rodríguez-Aragón y Eloísa Wattenberg García, Entre pucheros: Artes del barro en el Valladolid de Santa Teresa, [Guía de la Exposición], Valladolid: Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, 2015.

Sobre la cerámica tradicional de Valladolid:

– Primitivo González Pérez, Cerámica preindustrial en la provincia de Valladolid, Valladolid: Colegio de Arquitectos, 1989.

– José Ignacio Romero Vergara, Hombre, barro y fuego en las tierras vallisoletanas, Valladolid: Caja de Ahorros Provincial, 1989.

– José Delfín Val, Alfares de Valladolid, Valladolid: Caja de Ahorros Provincial, 1981.

La cerámica en la Biblioteca del Museo de Valladolid

 

Como todos los años, coincidiendo con la festividad de los museos (18 de mayo), el Museo de Valladolid  inaugura una nueva exposición temporal en la que mostramos a nuestros visitantes  fondos de la colección que habitualmente no se encuentran expuestos.

En esta ocasión presentamos la producción de un alfar de cerámicas populares del siglo XVII, que se encontraba situado al otro lado del río Pisuerga, en el “Arrabal de fuera de la Puente Mayor, en el actual barrio de la Victoria de Valladolid. Se trata de un taller dedicado a producir cerámica para el agua: cántaros, botijas y ‘barriles’, especializado en la fabricación de medidas para el vino y en la fabricación de vajilla vidriada.

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– Cartel de la exposición Los Cantareros del Arrabal del Puente: un alfar del siglo XVII en el Barrio de la Victoria

La cerámica es un tema al que el Museo de Valladolid ha dedicado siempre un especial interés, no en vano buena parte de sus fondos expositivos están realizados con este material. La cerámica arqueológica, que tanta información nos proporciona sobre el pasado, ocupa buena parte de las vitrinas del museo; la cerámica de la Edad Moderna de carácter artístico se puede ver en uno de los torreones; o los interesantes azulejos del s. XVI de Hernando de Loaysa instalados en el vestíbulo de la biblioteca.

Sobre la temática alfarera el Museo lleva realizadas varias exposiciones: En 2015 presentamos “Entre pucheros: artes del barro en el Valladolid de Santa Teresa”, en 2009 mostramos los albarelos de  “La botica de San Ignacio” o, hace ya más tiempo, a finales de los 70, la dedicada a la “Cerámica popular de Castilla y León”.

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– Cartel de la exposición “Cerámica popular de Castilla y León”

La biblioteca del Museo, lógicamente, refleja este interés, encontrándose en ella una amplia colección de títulos relacionados con la cerámica. Podemos contabilizar alrededor de 600 obras centradas en este tema, lo que en una biblioteca con un fondo de algo más de 12.000 ejemplares supone un tanto por muy ciento elevado de sus fondos.

En este post presentaremos algunos libros que sobre cerámica encontramos en la biblioteca del Museo. Algunos nos han llamado la atención por su antigüedad o por su especial significado, otros los consideramos importantes por su aportación al conocimiento de este arte y técnica en el territorio vallisoletano.

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– Cubierta del Catálogo de la fábrica ‘Hijos de Ramos Rejano’, finales de la década de 1920

Un material bibliográfico curioso o raro que encontramos en la biblioteca del museo son dos muestrarios o catálogos comerciales antiguos de los que editaban las fábricas de cerámica para la venta de sus producciones.

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– Imagen de la contraportada en la que se puede observar a las Santas Justa y Rufina, patronas protectoras de Sevilla y  del oficio de la alfarería

El primero es de la fábrica de “Hijos de Ramos Rejano”, fundada por Manuel Ramos Rejano en 1895 y que estuvo funcionando hasta 1965. Se encontraba situada en el popular barrio de Triana de Sevilla. Está enfocado a la venta de zócalos de azulejos para decoración arquitectónica. Aunque no lleva fecha puede ser datado hacia 1929, la cubierta del catálogo está firmada por “M. Vigil-Escalera, Sevilla”, conocido pintor de azulejos sevillano que trabajó para esta fábrica entre 1915 y 1938. Consta de 18 láminas sueltas, sujetas por medio de un cordón lateral, con unas medidas de 185 x 180 mm, el taller de impresión al que se encargó la realización del catálogo es ‘Industrias Madriguera S.A.’ de Barcelona.

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– Uno de los zócalos de azulejos para venta del catálogo. En el lateral izquierdo se señalan las medidas

Otro muestrario comercial que nos ha llamado la atención es el de la conocida fábrica de cerámicas “Nuestra Señora del Prado”, que Juan Ruíz de Luna había abierto en Talavera de la Reina en 1908 y que estuvo en funcionamiento hasta 1961. Ruiz de Luna fue el recuperador de la antigua tradición alfarera de  la ciudad de Talavera. En Valladolid de esta fábrica encontramos, por ejemplo, los paneles con escenas de la historia de nuestra ciudad en el zaguán del Palacio de Pimentel (1939-1940).

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– Marca de la Fábrica de Ruiz de Luna S.L. que encontramos en la contracubierta, la luna mirando hacia la izquierda y las letras de Talavera enlazadas

Este catálogo pertenece a la que se considera tercera (y última) etapa de la fábrica, en la década de 1940.  El fundador Juan Ruíz de Luna traspasa en 1942 el negocio a sus hijos que pasa a denominarse “Ruiz de Luna S.L”. El catalogo nos muestra fotografías en blanco y negro de 158 piezas con su tamaño y su precio. Fue realizado en el ‘taller tipográfico Malvar’ de Madrid.

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– Cubierta del catálogo, como en el caso anterior la encuadernación es en rústica y las láminas están sujetas con un cordón lateral

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– Lámina en color y hoja de piezas con su precio de venta

El catálogo de exposición más antiguo dedicado a la  cerámica que hemos encontramos entre los fondos de la biblioteca es la que organizó la “Sociedad Española de Amigos del Arte” en 1910,  llevaba por título “Antigua Cerámica Española”  y el Duque de Alba cedió el Palacio de Liria de Madrid para su celebración. Según vemos en el catálogo, reunió 899 piezas de cerámica artística: porcelanas de la fábrica del Buen Retiro, loza y porcelana de Alcora, loza de Talavera, y loza hispano-morisca, procedentes de colecciones de particulares y del Museo Arqueológico Nacional.

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– Cubierta del catálogo de la exposición Antigua cerámica española

En la biblioteca conservamos el catálogo que se ofrecía a los visitantes de la muestra con la relación de piezas que allí se exhibían (sig. 266), este catálogo se complementaba con un álbum que contenía las fotografías de las cerámicas expuestas. El albúm no está en la biblioteca del Museo, pero catálogo y album han sido digitalizados por la Universidad de Barcelona, te dejamos el enlace por quieres curiosearlos.

Otra gran exposición sobre este tema se celebró en 1966, llevaba por título Cerámica española: de la prehistoria a nuestros días”. En ella se intentaba reunir una colección representativa de la cerámica de la Península Ibérica, desde las épocas más remotas hasta ese momento.

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– Cubierta del catálogo de la exposición Cerámica española

Fue organizada por la Dirección General de Bellas Artes cuando ésta estaba dirigida por Gratiniano Nieto Gallo (antiguo secretario del Museo de Valladolid) y celebrada en el Casón del Buen Retiro. El Museo de Valladolid colaboró en esta exposición con el préstamo de siete vasos hispano-visigodos de la necrópolis de Piña de Esgueva. El catálogo de esta exposición es un libro de pequeño formato.

De la alfarería tradicional vallisoletana -más cercana al tema de nuestra actual exposición-  se han ocupado varios autores. El cronista de la ciudad, José Delfín Val, publica en 1981  el libro Alfares de Valladolid”. Por su parte el profesor del Centro Cultural Vallisoletano Jose Ignacio Romero Vergara da a la imprenta, en 1989, la obra “Hombre, barro y fuego en las tierras vallisoletanas”, ambas editadas por la desaparecida Caja de Ahorros Provincial de Valladolid.

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– Portadas de ambas publicaciones sobre la alfarería tradicional

Queremos  destacar especialmente el estudio sobre la alfarería y cerámica del arquitecto Primitivo González Pérez que lleva por título “Cerámica preindustrial en la provincia de Valladolid“,  publicación de su tesis doctoral.

La presentación del libro en 1989 fue acompañada de una exposición con los materiales que habían servido de base al trabajo, y que tuvo tres sedes: el Palacio de Santa Cruz, la Iglesia de las Francesas y la Sala de exposiciones de la Caja de Ahorros Provincial.

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– Portadas de los dos tomos de la publicación de Primitivo González, Cerámica preindustrial en la provincia de Valladolid

La obra,  que consta de dos volúmenes, estudia la alfarería que con exclusiva finalidad utilitaria se realizó con un modo de producción artesanal a lo largo de los siglos XIX y XX en la provincia de Valladolid. El primer volumen se centra en las propias vasijas, describiendo la cadena operativa, los medios de producción y la arquitectura y distribución de los alfares vallisoletanos. El segundo estudia las lozas con cubierta estannífera blanca, los tejares y ladrilleras tradicionales y, especialmente, el empleo de los materiales cerámicos en la arquitectura tradicional vallisoletana.

Jesús Ares Galván

MEDIDAS

– Medidas para el vino fabricadas en el alfar de la Calle Rioseco

 

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas 10 a 14h 

Tardes 16 a 19h (de Julio a septiembre: 17 a 20 h)

Domingos: 10 a14 h.

Lunes cerrado

Exposición: entrada gratuita

Para concertar visitas de grupos y horarios especiales:

Tfno: 983 351 389 / 675 577 135

Email: museo.valladolid.deac@jcyl.es

 

 

Para saber más:

Sobre los alfares de los cantareros del Arrabal del Puente Mayor:

– Javier Moreda, Un alfar de época moderna localizado en la calle Medina de Rioseco (Valladolid)Estudios del Patrimonio Cultural, 12, 2014, pp. 63-69.

– Mercedes Urteaga, Miren Aiere y Javier Moreda, “La cerámica rojo Valladolid”, en IV Coloquio Internacional sobre A cerâmica medieval no Mediterrâneo Ocidental (Lisboa – 1987), Mértola 1991, pp. 263-272.

Sobre la cerámica vallisoletana de la época medieval y moderna:

– Olatz Villanueva Zubizarreta, Actividad alfarera en el Valladolid bajomedieval, “Studia Archaeologica”, 89, Valladolid 1998.

– Manuel Moratinos y Olatz Villanueva Zubizarreta,Los alcalleres moriscos vecinos de Valladolid, Actas VIIe Congrès International sur la Céramique Médiévale en Méditerranée (Thessaloniki – 1999), Atenas 2003, pp. 352-362.

– Francisco Javier Moreda Blanco, Miguel Angel Martín Montes, Alejandro Fernández Nanclares, Mª Luz González Fernández, El Monasterio de San Benito el Real de Valladolid. Arqueología e historia, [Catálogo de la exposición], Ayuntamiento de Valladolid, Valladolid 1998.

– Francisco Javier Moreda Blanco, “Hornos y testares: Alfares en el Valladolid medieval y moderno“, en Conocer Valladolid: Curso de Patrimonio Cultural 2007-2008, Valladolid: Ayuntamiento-Real Academia de Bellas Artes, 2008, pp. 45-53.

– Fernando Pérez Rodríguez-Aragón y Eloísa Wattenberg García, Entre pucheros: Artes del barro en el Valladolid de Santa Teresa, [Guía de la Exposición], Valladolid: Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, 2015.

Sobre la cerámica tradicional de Valladolid:

– Primitivo González Pérez, Cerámica preindustrial en la provincia de Valladolid, Valladolid: Colegio de Arquitectos, 1989.

– José Ignacio Romero Vergara, Hombre, barro y fuego en las tierras vallisoletanas, Valladolid: Caja de Ahorros Provincial, 1989.

– José Delfín Val, Alfares de Valladolid, Valladolid: Caja de Ahorros Provincial, 1981.

Obras antiguas sobre cerámica española en el Museo de Valladolid:

Hijos de Ramos Rejano, Sevilla (Triana) San Jacinto, 101: Fábrica de azulejos, cacharrería, cerámica artística en general,  [catálogo comercial], Sevilla: Hijos de Ramos Rejano, 1929.

Cerámicas Ruiz de Luna S.L. Talavera de la Reina (España), [catálogo comercial], Talavera de la Reina: Cerámicas Ruiz de Luna S.L. [1945?].

Catálogo de la exposición de antigua cerámica española, Madrid, s.n., 1910.

Cerámica española: de la Prehistoria a nuestros días [Catalogo de exposición], Madrid: Ministerio de Educación Nacional, Dirección General de Bellas Artes, 1966.

 

 

En el IX Centenario de la Muerte del Conde Ansúrez, fundador de Valladolid: Aproximación Bibliográfica

EloCon motivo de la apertura de la exposición temporal Valladolid y el Conde Ansúrez: verdad, tradición y leyenda con la que el Museo de Valladolid quiere conmemorar el noveno centenario del fallecimiento del Conde, vamos a iniciar en el blog de  los “Amigos del Museo de Valladolid” una serie de post o entradas con los que difundir y complementar la exposición y acercarnos a la figura histórica de Pedro Ansúrez (ca.1037-1118), el Peranzules de las crónicas y los romances, considerado repoblador y fundador de nuestra ciudad.

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– Valleolit 1118: Una hipótesis (Cómo pudo ser nuestra ciudad a principios del siglo XII)

En esta primera entrada nos acercaremos a la bibliografía sobre el Conde Ansúrez, es decir, a los trabajos y principales autores que han estudiado su figura, tanto los que se han centrado en el conde Pedro Ansúrez de una manera monográfica como la de aquellos que, desde la historia local, se han interesado por su papel como fundador o repoblador de Valladolid.

19. Dotacion Colegiata– El conde Pedro Ansúrez y su mujer Eilo Alfonso como fundadores de la colegiata de Santa María de Valladolid en 1095

No pretendemos en este post hacer una lista exhaustiva o de especialista, sino que queremos mostrar aquellos libros y artículos que consideramos importantes en el estudio sobre el Conde Ansúrez y también aquellos que, dado su fin divulgativo, pueden acercar a los no especialistas la figura de nuestro personaje. Proporcionamos el enlace para acceder a aquellos documentos que se encuentran digitalizados y colgados en la red, y, para los que no lo están, os dejamos las signaturas de la biblioteca del Museo, por si queréis acercaros a nuestro centro a consultarlos  (ya sabéis que en el Museo de Valladolid nos gustan las visitas).

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– Imagen de Pedro Ansúrez y su mujer Eylo Alfonso del libro Valladolid: sus recuerdos y sus grandezas de Casimiro González García-Valladolid (1900)

Queremos empezar por el que es considerado el primer historiador de Valladolid; nos referimos a Juan Antolínez de Burgos (1557-1638), que fue abogado y corregidor (alcalde nombrado por el rey) de nuestra ciudad a principios del s. XVII

Antolínez escribió a principios del XVII una Historia de la muy noble y leal ciudad de Valladolid, obra que no llegó a ver publicada pero de la que se conservan numerosas copias manuscritas, algunas de ellas continuadas y  anotadas por autores posteriores (e incluso una magníficamente ilustrada por Ventura Pérez) (BNE, Mss. 19.325-19.326), gozando de una gran autoridad entre los historiadores posteriores que lo suelen citar y utilizar (por no decir copiar más o menos libremente) en sus trabajos.

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– El conde Pedro Ansúrez dibujado por Ventura Pérez en su copia ampliada e ilustrada de la Historia de Valladolid de Juan Antolínez de Burgos (BNE Mss 19325, fol. 58)

En 1887,  el catedrático de Historia Universal y cronista de la provincia de Valladolid Juan Ortega y Rubio consigue finalmente, tras cotejar tres de los manuscritos, dar a la imprenta,  la Historia de Valladolid por Juan Antolínez de Burgos; publicada, corregida, anotada y adicionada con una Advertencia. Un siglo después, el Grupo Pinciano, hizo una reproducción facsímil de libro editado por Ortega, libro que podéis consultar en la biblioteca del Museo (Sign. 695).

Dedica Juan Antolínez de Burgos bastantes páginas a glosar y loar a nuestro conde, estudia su genealogía y linaje y destaca su labor promotora en Valladolid, atribuyéndole: la fundación de la Colegiata de Santa María,un palacio que luego será el Hospital de Santa María de Esgueva, la Iglesia de la Antigua, el Puente Mayor, la Parroquia de san Nicolás, otros dos hospitales, cofradías… en fin, demasiadas fundaciones aunque nuestro conde haya tenido tiempo para ello ya que, raro en la época, llegó a octogenario.

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– Lápida del Hospital de Todos los Santos (conservada en el Museo de Valladolid). En la inscripción, de 1669, se podía leer que fue fundado por P(edr)º Anssures y doña Yelo [su muger]

El segundo autor que queremos citar es Rafael de Floranes (1743-1801), un erudito ilustrado del s. XVIII que en vida no llegó a publicar nada de su vasta obra, pero a la que podemos acceder ahora gracias a la digitalización de sus manuscritos en la Biblioteca Digital Hispánica. Dentro de la colección de sus Apuntes para la Historia de Valladolid, manuscrita, que consta de 5 tomos, encontramos un opúsculo titulado Origen y descendencia del Conde D. Pedro Ansurez: sus memorias e ilustres acciones. Este opúsculo, fue publicado en 1890 por la Imprenta y Librería Nacional y Extranjera de Hijos de Rodríguez, de Valladolid. Nosotros sólo lo hemos podido consultar en la Biblioteca Auxiliar del Archivo Histórico de Valladolid, biblioteca por cierto, que posee un magnifico fondo bibliográfico sobre historia de Valladolid.

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Origen y descendencia del conde D. Pedro Ansúrez… Primera página del manuscrito de Floranes, inserto en el tomo 1 de sus “Apuntes para la Historia de Valladolid” (BNE Mss 11281, fol. 53r)

Floranes consideraba a Pedro Ansúrez el fundador de la ciudad, es decir, lo presenta como creador de una población nueva y al igual que Antolínez de Burgos repasa todas las supuestas fundaciones del Conde en Valladolid.

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Origen y descendencia del conde D. Pedro Ansúrez. Cubierta restaurada de la publicación de Floranes (1890) (Biblioteca Auxiliar del Archivo Histórico Provincial de Valladolid)

Con una metodología más moderna que los autores anteriores, encontramos la “Historia de Valladolid, de Juan Ortega y Rubio (1845-1925), autor del que ya hemos hablado como editor de la obra de Antolínez. Publicada en 1881, consta de dos tomos (Sign. 1058-1059), os dejamos dos ilustraciones: la litografía con el retrato del Conde Ansúrez que se encuentra en la anteportada, y un plano de Valladolid que nos muestra, en la hipótesis de Ortega, cuales pudieron ser los límites de la ciudad a la llegada del conde Pedro Ansúrez.

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Ya a principios del siglo XX destacaremos a Jose Zurita Nieto, otro autor importante en la historiografía del Conde, canónigo archivero de la catedral de Valladolid. En 1918, publica Apuntes documentados sobre el año de la muerte del Conde Don Pedro Assurez y acerca de su sepultura, epitafio y aniversario en la S.I.M. de Valladolid , editada por la “Sociedad de Estudios Históricos Castellanos” e impresa por la Imprenta Castellana.

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– Apuntes documentados sobre el año de la muerte del conde Don Pedro Assurez. Cubierta de la obra de José Zurita (1918)

En este libro, quizás con un estilo un poco farragoso, se defiende  (frente a los que afirmaban que tuvo que enterrarse en el monasterio de Sahagún) que los restos del Conde Ansúrez reposan en la catedral de Valladolid. Zurita, estudia el epitafio que se encuentra junto a la sepultura de la catedral vallisoletana, promoviendo además la celebración del octavo centenario de la muerte del conde. También aboga por el cuidado y enriquecimiento de su tumba. Por si eres más de papel que de digital, en la biblioteca del Museo de Valladolid puedes consultar un facsímil de este libro (Sign. 8711).

La primera biografía monográfica moderna sobre el Conde Pedro Ansúrez se la debemos a Justiniano Rodríguez Fernández (1910-1997), un autor muy centrado en el estudio de la Alta Edad Media del Reino de León. Lleva simplemente el título de Pedro Ansúrez y fue editada por la Diputación de León en 1966. En ella el autor resalta el carácter leonés de la figura del Conde Ansúrez y de los orígenes de Valladolid, formulando la discutible tesis de que Valladolid fue creada como ciudad fronteriza leonesa frente al reino de Castilla.

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–  Pedro Ansúrez. Portada de la obra de Justiniano Rodríguez (1966)

Dos catedráticos de Historia Medieval de la Universidad de Valladolid nos han dejado sendos trabajos de carácter divulgativo sobre el conde Pedro Ansúrez.

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–  Conde Ansúrez. Cubierta del cuaderno dedicado al Conde Ansúrez de Julio Valdeon (1983)

Julio Valdeón Baruque escribió dentro de una serie de biografías de personajes vallisoletanos, editadas por la desaparecida “Caja de Ahorros de Valladolid” entre los años 1983-1984, el cuaderno correspondiente al  Conde Ansúrez. Con su habitual didacticismo y ameno estilo nos presenta el contexto histórico, la biografía y un análisis de la relación de Pedro Ansúrez con nuestra ciudad. La biblioteca del Museo de Valladolid no lo conserva entre sus fondos, pero en la Biblioteca de Castilla y León lo puedes encontrar en la sección de referencia con Sign. VA 929 VAL, el título general de la colección es “Vallisoletanos: semblanzas biográficas”.

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“El conde Pedro Ansúrez”. Cubierta de la obra y primera página del artículo de Pascual Martínez Sopena (2012)

El también catedrático Pascual Martínez Sopena dicta, dentro de los cursos Conocer Valladolid, organizados anualmente por la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción, una conferencia titulada “El conde Pedro Ansúrez”,  que está recogida dentro de la publicación del VI curso 2012/2013. En ella nos presenta una consistente y actualizada biografía sobre el Conde Ansúrez, un estudio del Valladolid de la época, rematando el artículo con el estudio de la huella de Pedro Ansúrez en el Valladolid actual. En la biblioteca del Museo de Valladolid podéis encontrar el ejemplar en papel (Sign. 4298).

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– El Conde Pedro Ansúrez: Poder y dominio aristocrático en León y Castilla durante los siglos XI y XII. Cubierta de la publicación (2013).

Terminamos esta entrada mencionando la biografía de más reciente publicación sobre nuestro personaje: en 2013 la editorial Glyphos nos presenta El Conde Pedro Ansúrez. Poder y dominio aristocrático en León y Castilla durante los siglos XI y XII  un estudio completo de la figura del conde Pedro Ansúrez, obra de Andrés Barón Faraldo. En las 480 páginas de este volumen el autor hace un exhaustivo recorrido por la figura del personaje, actualizando los conocimientos biográficos, analizando el poder político y territorial del Conde Ansúrez y realizando una aproximación a lo que podría ser su mesnada o séquito. También la podéis encontrar en la biblioteca del Museo de Valladolid (Sign. 6715).

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-Portada del Catálogo de la exposición (2018).

Como hemos señalado al principio de este post, no pretendíamos hacer una bibliografía para especialistas. Pero no podemos dejar de mencionar a autores tan importantes en el estudio de Pedro Ansúrez como Amando Represa, medievalista y antiguo director del Archivo de Simancas, citado por casi todos los autores que estudian al Conde y cuyo plano de Valladolid con lo que él consideraba la expansión ansuriana de nuestra ciudad encontramos en casi todos los estudios (Sign. 2964). José Manuel Ruiz Asencio, catedrático de Paleografía en la Universidad de Valladolid, investigador y editor de las fuentes documentales sobre el Conde, que escribió en la Historia de Valladolid del Ateneo la parte correspondiente a la etapa medieval (Sign. 293). O la que quizás sea la historiadora que con más profundidad se ha acercado al Valladolid medieval, Adeline Rucquoi, con  su libro Valladolid en la Edad Media, editado por la Junta de Castilla y León en 1987 y reeditado con ampliaciones en 1997, el cual sigue siendo imprescindible para el estudio del Valladolid medieval (Sign. 3541-3542).

por Jesús Ares Galván

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas 10 a 14h

Tardes 16 a 19h (de Julio-septiembre: 17 a 20 h)

Domingos: 10 a14 h.

Entrada a la exposición: gratuita

Para concertar visitas:

Tfno: 983 351389

Email: museo.valladolid@jcyl.es

 

Para saber más sobre la exposición:

-Eloísa Wattenberg (coord.), Valladolid y el conde Ansúrez: Verdad, tradición y leyenda,  Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, Valladolid, 2018.

Para saber más sobre el Conde Ansúrez:

-Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, “El conde Pedro Ansúrez: Esbozo de una biografía”, en Eloísa Wattenberg (coord.), Valladolid y el conde Ansúrez: Verdad, tradición y leyenda,  Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, Valladolid, 2018, pp. 10-15.

-Rafael de Floranes, “Origen y descendencia del Conde D. Pedro Ansúrez, y sus memorias e ilustres acciones, Manuscrito incluído en Apuntes para la historia de Valladolid, Tomo 1, fol. 53r-71v. Biblioteca Nacional de España, Mss. 11281.

-Rafael de Floranes, Origen y descendencia del Conde D. Pedro Ansúrez, Imp. y Librería Nacional y Extranjera de Hijos de Rodríguez. Valladolid, 1890.

José Zurita NietoApuntes documentados sobre el año de la muerte del Conde Don Pedro Assurez y acerca de su sepultura, epitafio y aniversario en la S.I.M. de Valladolid, Sociedad de Estudios Históricos Castellanos. Valladolid, 1918Ficha de la obra en la Biblioteca Digital de Castilla y León

-Justiniano Rodríguez Fernández, Pedro Ansúrez, Diputación de León. León, 1966.

-Julio Valdeón Baruque, Conde Ansúrez, Valladolid, Obra Cultural de la Caja de Ahorros Popular de Valladolid, “Vallisoletanos: Semblanzas biográficas”, 12. Valladolid, 1983.

-Julio Valdeón Baruque, “Valladolid y el Conde Ansúrez”, en J. Valdeón (ed.): Valladolid en el mundo: La Historia de Valladolid, Valladolid: Ámbito ed., pp. 105-116; reeditado en J. Valdeón (dir.): Historia de Valladolid, Valladolid: Ámbito ed., pp. 81-87.

-Pascual Martínez Sopena, “El Conde Pedro Ansúrez”, en Conocer Valladolid 2012: VI Curso de Patrimonio Cultural, Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción. Valladolid, 2013, pp. 185-216.

-Andrés Barón Faraldo, El Conde Pedro Ansúrez: Poder y dominio aristocrático en León y Castilla durante los siglos XI y XII, ed. Glyphos. Valladolid, 2013.

 

Para saber más sobre el Conde Ansúrez y la Historia de Valladolid de Juan Antolínez de Burgos:

-Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, “Valladolid, la villa del conde Ansúrez”, en Eloísa Wattenberg (coord.), Valladolid y el conde Ansúrez: Verdad, tradición y leyenda,  Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, Valladolid, 2018, pp. 16-23.

Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, y Eloísa Wattenberg, “Verdad, tradición y leyenda. la memoria de Peranzules”, en Eloísa Wattenberg (coord.), Valladolid y el conde Ansúrez: Verdad, tradición y leyenda,  Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, Valladolid, 2018, pp. 24-41.-

-Juan Antolínez de Burgos, Historia de Valladolid que dexó manuscrita Juan Antolinez de Burgos… (Copia realizada en 1779 para Rafael de Floranes, de la que realizó en Juan Antonio de la Reguera en 1695, de la que dejó escrita Juan Antolínez en 1641 y que se conservaba en el Archivo de la Valladolid; contiene gran cantidad de anotaciones de la mano de Floranes). Biblioteca Nacional de España,  MSS/10662.

-Juan Antolínez de Burgos, Historia de Valladolid que dejó manuscrita Juan Antolínez de Burgos; ilustrada con varias disertaciones por Rafael de Floranes Vélez de Robles. Biblioteca Nacional de España, MSS/7163

-Juan Antolínez de Burgos, Historia de Valladolid que dejó manuscrita Juan Antolínez de Burgos… (Copia de 1722). Tiene el interés de que fue uno de los manuscritos cotejados por Juan Ortega Rubio para dar a la imprenta la Historia de Antolínez de Burgos y su antigua pertenencia al antiguo Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz, MS/324

-Juan Antolínez de Burgos, Historia de Valladolid: publicada, corregida, anotada y adicionada con una Advertencia de Juan Ortega y Rubio, Imp. y Librería Nacional y Extranjera de Hijos de Rodríguez. Valladolid, 1887. Ficha de la obra en la Biblioteca Digital de Castilla y León

-Ventura Pérez, Historia de la muy noble y muy leal ciudad de Valladolid: con los autores más clasicos que de ella han hecho mención hasta el año de 1760 y en adelante. Biblioteca Nacional de España, MSS/19.325-19.326

Dado el carácter colaborativo de esta bitácora, si echáis de menos a algún autor, nos podéis mandar un comentario diciéndonos qué autor o autores nos hemos dejado fuera y lo incorporaremos a esta bibliografía sobre el Conde Ansúrez.

Zorrilla y el Romanticismo en la Biblioteca del Museo de Valladolid

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Homenaje del Museo de Valladolid a José Zorrilla, en el Día del Libro, I

Zorrilla tenía un gran lobanillo o protuberancia a un lado de la cabeza. Su indumentaria era modesta, pero los ojos le relampagueaban el espíritu genial. Cuando le conocí me sentí conmovido. Era don José Zorrilla

Ruben DarioLa vida de Rubén Darío escrita por él mismo

– Retrato de José Zorrilla en La leyenda de Don Juan Tenorio (1895) y su modelo original, una fotografía realizada en Barcelona por Juan Martí y Centellas (Fundación Juan March).

Con motivo del doscientos aniversario del nacimiento en Valladolid del poeta y dramaturgo José Zorrilla (1817-1893), y coincidiendo con la celebración del Día del Libro, el Museo de Valladolid quiere rendir un pequeño homenaje al poeta que más nomina el plano de nuestra ciudad: el paseo principal, la plaza donde se encuentra su estatua, un teatro, un instituto (durante mucho tiempo el único Instituto de la ciudad), un colegio público, su Casa-Museo, el estadio de futbol… Para ello quiere establecer una relación entre el romanticismo literario que encarna Zorrilla y el que de alguna manera encontramos en el origen del Museo de Valladolid (creado como Museo Provincial de Antigüedades) y su biblioteca.

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– Portada de La leyenda de Don Juan Tenorio (1895)

Aunque el primer libro anotado en el libro registro de la biblioteca del Museo de Valladolid sea del año 1880 -un poco alejado del Romanticismo- podemos rastrear entre los fondos del siglo XIX de la biblioteca del Museo algunas obras que mantienen ese espíritu romántico que tan bien nos supo transmitir José Zorrilla. Se trata de obras pertenecientes al antiguo Museo de Antigüedades, inaugurado en 1879 y procedente a su vez de la más romántica Galería Arqueológica (1875) del Museo Provincial de Bellas Artes, el germen del actual Museo de Valladolid.

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– Fachada del Antiguo Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid (en el Colegio de Santa Cruz). Foto de Jean Laurent (ca. 1872) servida por el INHA (Institut National d’Histoire de l’Art ) de Francia

José Zorrilla fue un autor fiel al romanticismo durante toda su vida, su visión de la Arqueología y del Arte se sitúa dentro de esa estética propia de los románticos literarios: amor por las ruinas, medioevo, antigüedades, misterio, brumas… una sensibilidad diferente de la de los realistas literarios o positivistas de finales del siglo XIX, con los que convivió en la última etapa de su vida y que le hacía parecer algo pasado de fecha en su época.

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– Cartel de los Actos de la Coronación de Zorrilla en Granada, servido por la BDH 

A pesar de ser poeta y dramaturgo de un talento extraordinario, reclamado por editores y por teatros ¡cuántas veces se habrá representado su Don Juan!, y muy popular entre sus contemporáneos, que veían en él al prototipo de poeta (no en vano fue coronado en Granada como ‘poeta nacional’), las penalidades económicas le agobiaron prácticamente durante toda su vida, por esta razón escribió (según él mismo nos dice en la introducción) el primer libro que comentamos de los fondos de la biblioteca del Museo de Valladolid.

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– Retrato oficial de la coronación de José Zorrilla en el Patio de los Leones de la Alhambra de Granada. Foto de Rafael Garzón (Colección Isabel Cagigas) en la exposicióEl Rostro de las letras

Recuerdos del tiempo viejo, (1880-1882, 3 v.) es una recopilación de artículos publicados en El Imparcial el periódico más prestigioso e influyente del finales del s. XIX en España, concretamente en su suplemento semanal literario titulado “Los lunes del Imparcial”. El director y fundador del periódico, Eduardo Gasset, sensibilizado con los problemas económicos por los que atravesaba el poeta, le propuso la colaboración en esta publicación para aliviar su situación económica.

El libro fue publicado en Barcelona, ciudad muy del gusto de José Zorrilla, en la que vivió y que también lo aclamó como poeta, y está dedicado a otro poeta: su amigo José Velarde, autor de un poemario que encontramos también entre los fondos de la biblioteca del Museo de Valladolid, el cual lleva el romántico título de Meditación ante unas ruinas (1889).

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– Cubierta de Meditación ante unas ruinas (1889), obra de José Velarde

En Recuerdos del Tiempo Viejo, Zorrilla -ya en los umbrales de su vejez- escribe sus memorias, unos recuerdos escritos en una prosa fácil y amena, e iniciados con la famosa lectura de los versos al pie de la tumba del suicida Larra. Aparte de su valor literario y biográfico, el libro nos sirve de reflejo de la vida y ambientes del siglo XIX español.

El ejemplar de la biblioteca del Museo tiene sello (marca de propiedad) de la Comisión de Monumentos de Valladolid, institución promotora y formadora de la Galería Arqueológica y del Museo de Antigüedades.

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– Portada del Recuerdos del Tiempo Viejo (1880)

El “Semanario Pintoresco Español” (1836-1857) es quizás la más importante revista de la época romántica en España, fue dirigido algunos años por Mesonero Romanos y en ella publicaron los principales escritores románticos. Una de las principales novedades del Semanario… fue que introdujo en sus páginas el grabado xilográfico, lo cual permitía imprimir el grabado al mismo tiempo que el texto, soportando miles de copias.

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– Portada del “Semanario Pintoresco Español” correspondiente a 1850

La Biblioteca del Museo de Valladolid posee encuadernados los años 1850 y 1851. José Zorrilla colaboró con el semanario publicando poemas, leyendas y tradiciones entre 1838 y 1855.

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– El poema de José Zorrilla: Un cuento de Amores, publicado en el “Semanario Pintoresco Español” correspondiente a 1850

En esta misma revista escribió con regularidad el riosecano, condiscípulo y émulo de José Zorrilla, Ventura García Escobar (1817-1859). Ambos coincidieron estudiando leyes en Valladolid, dónde Pedro de Madrazo les inculcaría a ambos el gusanillo del romanticismo. Poeta, novelista, dramaturgo y político publicó en el “Semanario Pintoresco Español” un gran número de artículos con especial atención a los monumentos de su ciudad natal y comarcas aledañas.

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– Ventura García Escobar (retrato incluido en su obra Los Comuneros, según Regueras y Pérez de Castro, 2009)

Imitador de José Zorrilla, compuso  y estrenó obras dramáticas como Juana de Castilla [la Beltraneja] y Engaños por desengaño.  Inédita quedó, sin embargo, hasta después de su muerte Los últimos de los godos, que pretendía ser la segunda parte del Puñal del godo, de José Zorrilla. En los ejemplares del “Semanario Pintoresco Español” que conserva la Biblioteca del Museo de Valladolid se contienen sus artículos sobre varias iglesias riosecanas: El templo de Santa maría de la Asunción“, “El templo de Santa Cruz“, El templo del apóstol Santiago“, “El templo de San Miguel de Media-Villa; y El castillo de Belmonte [de Campos]“.

La Historia General de España, escrita entre 1850 y 1866 por Modesto Lafuente (1806-1866), es considerada modelo de historiografía liberal romántica. Esta obra, compuesta en su primera edición por 29 volúmenes, tuvo mucho éxito en la segunda mitad del s. XIX; en parte por el apoyo gubernamental recibido ya que Lafuente era un liberal moderado, partidario de Isabel II.

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– Retrato de Modesto Lafuente en  su  Historia General de España

Creadora de los estereotipos historiográficos de carácter nacional que poblaron los libros de texto de los siglos XIX y XX: Viriato, la defensa de Numancia, Pelayo y la reconquista, los Reyes Católicos…, desarrolla el concepto de nación española, de pueblo español.

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– Portada del tercer tomo de la  Historia General de España

La edición que posee el Museo de Valladolid, fue la que realizaron en Barcelona los editores Montaner y Simón [que tanto ayudaron a José Zorrilla y por cuya causa éste se trasladó a vivir a la Ciudad Condal] entre los años 1887-1890, que consta de 25 volúmenes. Tiene la llamada encuadernación de editor en tela, en el centro escudo real dorado y está firmada por el dibujante y arquitecto (Josep) Vilaseca (i Casanovas).

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– Cubierta de la  Historia General de España

Otra obra impregnada del espíritu romántico, que también encontramos entre los fondos de la biblioteca del Museo, son algunos volúmenes de la serie España, sus monumentos y artes, su naturaleza e historia”, obra en 27 volúmenes, publicada por Daniel Cortezo en Barcelona entre los años 1884-1891, y realizada por un grupo de autores entre los que podemos destacar al efímero presidente de la 1ª República Francisco Pi Margall, que realizó el volumen de Cataluña.

– Cubierta y portada del tomo de  Recuerdos y Bellezas de España  correspondiente a las provincias de Valladolid, Palencia y Zamora (1885)

El tomo de Valladolid de esta serie incluye también las provincias de Zamora y Palencia. Fue escrito por el periodista, archivero, arqueólogo e historiador, José María Quadrado (1819-1896), coetáneo y cercano ideológicamente a Zorrilla. Este libro es en realidad una reedición del texto de Recuerdos y Bellezas de España (1861), pero sustituyendo las litografías de Parcerisa por fotograbados y heliografías, más modernos. En el centro de la cubierta del libro encontramos estampado el escudo de la ciudad de Valladolid.

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– El Ayuntamiento de Valladolid y la torre de San Benito en  Recuerdos y Bellezas de España

Dentro de la Arqueología romántica encontramos autores como José Amador de los Ríos, José Caveda, Pedro de Madrazo o Manuel de Assas (los dos últimos amigos de Zorrilla de la época de estudiantes). Desgraciadadamente, ninguno de ellos está presente con sus obras en la biblioteca del museo.

También queremos destacar la labor que realiza en esta época la Real Academia de la Historia, institución que se encarga de la Arqueología nacional hasta la fundación en 1867 del Museo Arqueológico Nacional y de la que el Museo de Valladolid posee el “Memorial Histórico Español: colección de documentos, opúsculos y antigüedades”.

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– Noticias arqueológicas en el “Memorial Histórico Español: colección de documentos, opúsculos y antigüedades”

Queremos acabar este post presentando una obra del que es considerado por algunos como el padre de la Prehistoria española, el geólogo y naturalista Juan Vilanova y Piera (1821-1893). Coincide cronológicamente con Zorrilla, aunque al proceder del ámbito científico tiene un carácter más positivista. Se trata del Atlas Geográfico Universalrealizado en colaboración con Otto Neusel y publicado en 1877 por los hermanos Astort.

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– Portada de la parte teórica del Atlas Geográfico Universal

Es un atlas de grandes dimensiones (62 x 44 cm) y de gran peso (nos costó bajarlo de la parte alta de una estantería). Se divide en dos partes, cada una con portada propia, en la primera encontramos un texto teórico sobre Geografía, la segunda son los mapas del atlas. Los mapas geográficos ocupan doble hoja y llevan en su parte superior un grabado alegórico referente al lugar que representan.

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– Hoja dedicada a Oceanía del Atlas Geográfico Universal

por Jesús Ares Galván

Para saber más:

– Juan Ortega Rubio, Vallisoletanos ilustres (bocetos): VIII. D. José Zorrilla, Valladolid : Imp., Lib., Heliografía y Taller de Grabados de Luis N. de Gaviria, 1893, pp. 51-60.

Biografía de José Zorrilla en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Apunte biográfico de José Zorrilla en la Biblioteca Digital de Castilla y León.

Apunte biográfico de José Zorrilla en la Gran Enciclopedia Catalana.

José Zorrilla en el proyecto de la Wikipedia española.

– José Zorrilla, Recuerdos del tiempo viejo, Barcelona: Imprenta de los Sucesores de Ramírez y Cª, 1880-1882.

– José Zorrilla, Recuerdos del tiempo viejo en Wikisource.

– Narciso Alonso Cortés, Zorrilla : su vida y sus obras, Valladolid: Imprenta Castellana, 1916-1920.

– Narciso Alonso Cortés, Zorrilla : su vida y sus obras, tomo I y tomo II, Valladolid: Imprenta Castellana, 1917 y 1919. Dedicado por el autor a Américo Castro, en la Biblioteca Digital del Archivo de Internet.

– Poesías completas de José Zorrilla en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

– Emiliano Ramírez Ángel, José Zorrilla: biografía anecdótica, Madrid: Tipografía Yagües, 1915.

Zorrilla a través de los documentos. Proyecto de catálogo de la documentación archivística relativa a José Zorrilla desarrollado por el Archivo Municipal de Valladolid (AMVA).

Zorrilla en el Archivo de la Real Academia Española.  Proyecto del Archivo de la RAE.

El Valladolid de Zorrilla: Semblanza de la ciudad de Valladolid en el Siglo XIX (forma parte de la página web oficial de los actos de conmemoración del bicentenario del nacimiento de José Zorrilla por el Ayuntamiento de Valladolid).

– Julián Gómez de Maya, José Zorrilla, el último manteísta (o la supresión del traje talar en las universidades”, Cuadernos del Instituto Antonio de Nebrija de Estudios sobre la Universidad. CIAN, 14/2, 2001, pp.  229-264.

– Raquel Esther Sánchez García, La coronación de José Zorrilla en 1889: política, negocio y espectáculo en la España de la RestauraciónMélanges de la Casa de Velázquez, 41/2, 2011, pp. 185-203.

– Raquel Esther Sánchez García, La muerte del poeta. Funeral de estado y ritual social en el fallecimiento de José Zorrilla (1893)Hispania: Revista española de historia, 75, 2015, pp. 147-142.

– Publio López Mondéjar, El rostro de las letras: Escritores y fotógrafos en España, desde el Romanticismo a la generación de 1914, Madrid: Real Academia Española, 2014. (Catálogo de la exposición organizada por Acción Cultural Española).

– Zorrilla en la exposición “El rostro de las letras. Entrada en el Blog “Don Juan: mito y literatura”.

– Jorge Urrutia, Zorrilla en el Romanticismo. Conferencia pronunciada dentro del ciclo Cuatro lecciones sobre Zorrilla, en la Fundación Juan March, 1l 16 de noviembre de 1993.

– Mariano Ayarzagüena Sanz, “Juan Vilanova y Piera: padre de la prehistoria española”, Revista de arqueología, 108,  abril 1990, pp. 40-43.

– Francisca Hernández Hernández, Las revistas románticas españolas y su visión del patrimonio arqueológico,  Complutum, 9, 1998, pp. 231-254.

Juan Vilanova y Piera, Atlas Geográfico Universal, Madrid: Astort, 1877. Servido por la Biblioteca Valenciana Digital.

Para saber algo más sobre la vida y la obra de Ventura García Escobar:

– Ventura García Escobar en el proyecto Biblioteca Virtual Wikia.

Ventura García Escobar en el blog “Poetas Siglo XXI – Antología Mundial”.

– Pedro Ojeda Escudero, Ventura García Escobar (1817-1859): Biografía y Obra dramática, Valladolid: Diputación Provincial, 1990.

– Mª Victoria Álvarez Rodríguez, “Ventura García Escobar (1817-1859)“, en El pensamiento arquitectónico en España en el siglo XIX a través de las revistas artísticas del reinado isabelino, Salamanca: Universidad, pp. 379380.

– Fernando Regueras Grande y Ramón Pérez de Castro, Ventura García Escobar, Medina de Rioseco; Campos y Torozos en el Semanario Pintoresco Español, Valladolid: Asociación Asociación Cultural “Domus Pucelae”, 2009.

– Ventura García Escobar [con una introducción de Pedro Ojeda Escudero], “Los últimos de los godos (Segunda parte de El puñal del godo)., Castilla: Estudios de literatura, 13, 1998, pp. 119-144.

– Ventura García Escobar, Poesías, Madrid: P. Madoz y L. Sagasti, 1860. En Google libros.

– Ventura García Escobar, Los comuneros  novela histórica, Madrid: Imprenta de La Iberia, 1859. En la Biblioteca Digital de Castilla y León. 

Para saber más sobre alguno de los personajes citados en el texto:

Eduardo Gasset, en el proyecto de la Wikipedia española

José Velarde, en el proyecto de la Wikipedia española

– Mesonero Romanos, en el proyecto de la Wikipedia española

– Modesto Lafuente, en el proyecto de la Wikipedia española

– Josep Vilaseca, en el proyecto de la Wikipedia española

Francisco Pi y Margall, en el proyecto de la Wikipedia española

– José María Quadrado, en el proyecto de la Wikipedia española

– Juan Vilanova y Piera, en el proyecto de la Wikipedia española

– Manuel de Assas, en el proyecto de la Wikipedia española

– José Amador de los Ríos, en el proyecto de la Wikipedia española

– José Caveda, en el proyecto de la Wikipedia española

– Pedro de Madrazo, en el proyecto de la Wikipedia española

Vaso ibérico en forma de kalathos de Peal de Becerro (Jaén) – Pieza del mes de Marzo

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 Vaso en forma de cesto que, junto a otros dos similares y un plato, formaba parte del ajuar de una tumba de cremación en la necrópolis del “Cerro de la Horca”, perteneciente a una ciudad de los íberos oretanos: la antigua Tugia. Se trata de uno de los primeros yacimientos que permitió conocer y definir el mundo funerario de la cultura ibérica en la Alta Andalucía. Este recipiente con borde vuelto al exterior, cuello estrangulado y cuerpo de tendencia cilíndrica de fondo umbilicado (en forma de ombligo) presenta una morfología relativamente antigua. El borde y el cuello están pintados en color rojo escarlata con bandas horizontales paralelas, otras fajas del mismo carácter dividen su cuerpo en dos zonas decorativas rellenas con semicírculos concéntricos y líneas onduladas paralelas verticales pintadas con un pincel múltiple.

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– Vaso en forma de cesto (Kalathos) de la sepultura XV de la Necrópolis del Cerro de la Horca (Peal de Becerro, Jaén). 350-250 a.C. Tipo 8-C-1 de Juan Pereira

En esta vitrina el Museo presenta algunos objetos de la cultura ibérica, para ilustrar el tipo de influencias mediterráneas que desde Andalucía, a través de la Submeseta Sur, y desde el Nordeste, por el valle del Ebro, dieron lugar en el siglo IV a.C. al gran cambio cultural que determinó el paso de la Primera a la Segunda Edad del Hierro.  Se trata de la (celt)iberización.

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– Vitrina dedicada a la cultura ibérica en la Sala III del Museo de Valladolid

Aparte de la generalización de los útiles y herramientas de hierro, cabe destacar las novedades introducidas en la fabricación de los recipientes de cerámica: la adopción del torneado de las vasijas sobre la rueda de alfarero, y su cocción en un horno vertical o de convección, formado por dos cámaras superpuestas. Esto permitió elaborar vasijas de formas mucho más airosas, con pastas de color ocre o anaranjado y decoraciones pintadas a pincel en tonos achocolatados.

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– Diferentes ejemplos de kalathoi de la Alta Andalucía (según Pereira 1988)

Sabemos de la importación de cerámicas ibéricas durante los siglo V y IV a.C. en algunos poblados de la Primera Edad del Hierro, como en el de “La Mota”, en Medina del Campo. Se distinguen de las posteriores cerámicas torneadas vacceas de la Segunda Edad del Hierro por el color blanquecino o amarillento de las pastas y el tono rojizo o vinoso de su pintura.

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– Sepultura nº XV del Cerro de la Horca (según Mergelina 1943-44)

El vaso ibérico que aquí presentamos, fue hallado durante las excavaciones realizadas por Cayetano de Mergelina en el “Cerro de Horca” en 1927. Formaba parte del ajuar de la sepultura XV, en la que sobre el bustum  (restos de combustión de la pira funeraria) se depositaron tres kalathos y un plato de cerámica. El recipiente de mayor tamaño, sirvió como urna funeraria, pues contenía las cenizas, mientras que éste que pareció cubierto fon el plato contendría parte de las ofrendas funerarias. Esta excavación se realizó con ocasión de la restauración de la cámara funeraria principesca de Toya.

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– La Cámara de Toya en vista isométrica (según Cabré 1925)

– Uno de los vanos del interior de la cámara de Toya. (fotografía realizada por Juan Cabré en 1918, servida por la fototeca del IPHE)

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– La cámara de Toya. Planta (según Cabré 1925)

Se trata de una cámara subterránea de planta cuadrada, de 5 m. de lado y 26 m2 de superficie. Está dividida longitudinalmente en tres naves cuidadosamente construidas con aparejo de sillería, techada y solada con grandes losas de piedra. En su día estaría recubierta por un túmulo de tierra, acaso coronado con un pilar-estela con la escultura de una cierva, de tradición orientalizante “tartesia”, siguiendo todo ello prototipos hispano-fenicios.

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– La ‘bicha’ o cierva de Toya (fotografía realizada por Juan Cabré, servida por la fototeca del IPHE)

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– Los descubridores de la cámara de Toya junto a la entrada practicada, en 1918.  (fotografía realizada por Juan Cabré, servida por la fototeca del IPHE)

En su interior hay una serie de bancos corridos y repisas, sobre las que estaban depositadas las urnas cinerarias y las ofrendas funerarias. El monumento fue descubierto al realizar faenas agrícolas hacia 1908-1909 y su contenido se dispersó inmediatamente, yendo a parar a diversas colecciones particulares. Como quiera que parte de éstas han acabado en el Museo Arqueológico Nacional, se ha intentado reconstruir el hallazgo.

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– La cámara de Toya. Reconstrucción de cómo pudieron estar dispuestas las urnas cinerarias en su interior (según Roldán Gómez, 1999)

Éste incluía seis urnas de piedra caliza, en forma de caja rectangular; un gran número de recipientes conteniendo las ofrendas funerarias, la mayoría de cerámica ibérica, algunos de cerámica griega. Cabe resaltar estas últimas que incluían tres cráteras (grandes recipientes utilizados para mezclar el vino con el agua) y un Kylix (copa con dos asas para beber vino) decorados con la técnica de figuras rojas, los cuales han permitido fechar el uso del monumento en la primera mitad del siglo IV a.C.

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– La crátera italo-griega de figuras rojas. Atribuida al ‘pintor de Toya’. Segundo cuarto del siglo IV a.C. Fototeca del M.A.N. FD/P/01611

Había además diversas armas de hierro: una falcata, una espada de antenas y un casco, e incluso los restos de un carro (o al menos de sus dos ruedas).

Por Tadeo Jones

Para saber más sobre el vaso:

Eloísa Wattenberg García (coord.), Museo de Valladolid. Colecciones. Valladolid: Junta de Castilla y León, 1997, p. 101.

Cayetano de Mergelina, “Tugia: reseña de unos trabajos”Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA, tomo 10, 1943-1944, pp. 13-32, lám. I-X. Véase especialmente p. 23 y lám. VIII, F.

– José Luis Chicharro Chamorro, “Mergelina y la cámara de Toya”,  en J. Blánquez Pérez, L. Roldán Gómez (eds.): La cultura ibérica a través de la fotografía de principios de siglo. Un homenaje a la memoria, Madrid, 1999, pp. 215-220.

Para saber más sobre este tipo de vasos:

– Juan Pereira Sieso, “La cerámica ibérica procedente de Toya (Peal de Becerro, Jaén) en el Museo Arqueológico Nacional”, Trabajos de Prehistoria, 36, 1979, pp. 289-348. Veáse especialmente p. 316, 333; fig. 11, 3-8 y fig. 12).

– Juan Pereira Sieso, La cerámica ibérica de la Cuenca del Guadalquivir. I. Propuesta de clasificaciónTrabajos de Prehistoria, 45, 1988, pp. 143-173. Veáse especialmente p. 160; fig.11, 9-12.

– Juan Pereira Sieso,La cerámica ibérica de la Cuenca del Guadalquivir. II. Propuesta de clasificaciónTrabajos de Prehistoria, 46, 1989, pp. 149-159. Veáse especialmente pp.

Para saber más sobre la cámara principesca de Toya:

-Sobre la cámara y las circunstancias de su descubrimiento:

Juan Cabré, Arquitectura hispánica. El sepulcro de Toya, Archivo Español de Arte y Arqueología, 1, 1925, pp. 73-101.

– Juan Blánquez Pérez, “La necrópolis del Cerro de la Horca y la Cámara de Toya”, en J. Blánquez Pérez, L. Roldán Gómez (eds.): La cultura ibérica a través de la fotografía de principios de siglo. Un homenaje a la memoria, Madrid, 1999, pp. 127-134.

– Lourdes Roldán Gómez, La cámara sepulcral de Toya y la arquitectura funeraria monumental en el mediterráneo“, en J. Blánquez Pérez, L. Roldán Gómez (eds.): La cultura ibérica a través de la fotografía de principios de siglo. Un homenaje a la memoria, Madrid, 1999, pp. 135-142.

-Susana González Reyero, “La cámara de Toya a través de la prensa de principios d siglo (1908-1927)”,  en J. Blánquez Pérez, L. Roldán Gómez (eds.): La cultura ibérica a través de la fotografía de principios de siglo. Un homenaje a la memoria, Madrid, 1999, pp. 235-244.

– Manuel Molinos y Arturo Ruíz, De la cámara de Toya al hipogeo de Hornos, en A. Rodero y M. Barril (coords.): Viejos yacimientos [Recurso electrónico]
nuevas aportaciones : ciclo de conferencias, 10-11 de diciembre de 2008, pp. 53-77.

– Juan Blánquez Pérez, El mito del eterno retorno… Tras los primeros pasos. De nuevo acerca de la Cámara de Toya (Peal de Becerro, Jaén), en J. H. Fernández (dir.): In Amicitia. Miscel·lània d’estudis en Homenatge a Jordi H. Fernández,  Treballs del Museu Arqueològic d’Eivissa i Formentera, 72, Eivissa, 2014, pp. 99-112.

– La cámara de Toya en la base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía.

– La cámara de Toya en el Blog “Mediterráneo Antiguo: Diálogos con nuestro pasado”.

-Sobre su ajuar:

– Antonio Madrigal, El ajuar de la cámara funeraria ibérica de Toya (Peal de Becerro, Jaén)Trabajos de Prehistoria, 54(1), 1997, pp. 167-181.

Para saber más sobre las importaciones ibéricas en la Meseta Norte:

– Zoa Escudero Navarro y Carlos Sanz, Algunas reflexiones sobre la llegada del torno cerámico, en F. Burillo (coord.):  IV Simposio sobre los Celtíberos: economía (Daroca – 1997), Zaragoza, 1999, pp. 323-339.

Portapaz de marfil con la ‘Virgen gloriosa’ – Pieza del Mes de Enero

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Queremos comenzar el nuevo Año con una entrada dedicada a una representación de la ‘Virgen gloriosa” (la Virgen sentada en un trono, con el niño  Jesús en brazos) que se conserva en el Museo de Valladolid.

En su primera epístola a los Corintios y también en la que dirigió a los romanos, San Pablo recomendaba: “saludaos los unos a los otros con el beso santo”. De aquí tomó la liturgia romana la costumbre del beso de paz que se daban los asistentes a la misa antes de la comunión. Para evitar el contacto físico entre los fieles, comenzaría a utilizarse el portapaz u osculatorio, una placa con la imagen de Cristo crucificado, la Natividad u otra imagen devocional. Este objeto, provisto de un asa y que puede estar realizado en diversos materiales, se daba a besar en la ceremonia de la paz de las misas solemnes. Su incorporación en la liturgia occidental se documenta en la baja Edad Media, siendo los ejemplares más antiguos llegados hasta nosotros los datados en la segunda mitad del siglo XIV, en general obras de orfebrería en plata de estilo gótico.

Portapaz del Museo de Valladolid con la 'Virgen gloriosa'– Portapaz con la ‘Virgen gloriosa’ del Museo de Valladolid (Inv. 9.926)

La pieza conservada en el Museo de Valladolid muestra la imagen de la Virgen con el Niño, entronizada en un sitial gótico que queda enmarcado en una hornacina de columnillas y arco trilobulado. Todo ello rodeado por una bordura de pámpanos estilizados, que se adapta a la forma del soporte. En varias zonas de la pieza -bordes, adornos, respaldo del sitio y cabellos de la Virgen y el Niño- permanecen restos de oro, ya que este tipo de piezas se doraban y policromaban para realzar su decoración.

Detalle de los rostros de la Virgen y el niñoDetalle de los rostros de la Virgen y el niño del portapaz de Valladolid

Por su diseño, con la imagen bajo arco de tres lóbulos, y por su técnica en el tratamiento del fondo, invadido por finas incisiones entrecruzadas que consiguen una textura reticular, técnica denominada guillochée, la obra debe incluirse en un amplio grupo de portapaces de marfil, de origen aún no bien definido ya que algunos de ellos portan inscripciones en flamenco, otros en francés. A pesar de esta probable ascendencia flamenca o borgoñona, otros investigadores han señalado su posible relación con alguno de los centros artísticos de la Italia septentrional de finales del siglo XV.

Portapaces de marfil de igual cronología se conservan en buen número, aunque la estimable calidad artística que éste ofrece hace de él pieza de tan singular interés como puedan tener el conservado en el Muséé d’art sacré du Gard en Pont-Saint-Esprit  (Inv. CD012.16.1). o el que pertenecía a la Col. Kofler-Truniger de Lucerna.

Comparación con el portapaz del Musée d'art sacré du GardLas ‘Virgenes gloriosas’ de los portapaces de los Museos de Valladolid y Pont-Saint-Esprit

Similar, aunque con una factura un más descuidada es el portapaz que perteneció a la Col. Léon Nelli de París que muestra una disposición de los paños del ropaje de la Virgen muy similar (probablemente por seguir un mismo modelo iconográfico).

Detalle del plegado de los paños– Plegado de los paños de los ejemplares de Valladolid y de la antigua Col. Léon Nelli de París

Un arte relativamente similar al ejemplar del Museo de Valladolid muestra el portapaz de la colección del Museo d’Arte Antica e Palazzo Madama, de Turín (Inv. 129/AV), en el que, con igual marco pámpanos esquematizados y arco trilobulado sobre columnillas, se representa la imagen de la Virgen con el Niño entronizada en un amplio sitial con dosel.

Comparación con el ejemplar del Museo Civico d'Arte Antica de Turín– Los portapaces de Valladolid y de Turín

Relativamente similar y acaso del mismo taller resulta ser también el portapaz del The Detroit Institute of Arts (Inv. 43.454), el cual muestra una iconografía (virgen de la leche, plegado de los paños…) casi idéntica al del ejemplar del Muséé d’art sacré du Gard, aunque la ejecución del rostro de la Virgen sea de una calidad ligeramente inferior. Los arcos tallados en el respaldo de los sitiales emparentan también estas piezas con el portapaz de la Col. Kofler-Truniger de Lucerna, mientras que su remate almenado vincula asimismo el ejemplar lucernés con el de la antigua Col. Léon Nelli de París.

El mismo sujeto, aunque obra de un taller diferente y de menor calidad artística se repite en los portapaces del Bruggemuseum-Gruuthuse de Brujas (Inv. 0.6.VIII), de la Iglesia de San Martín de Dux-Acren (Hainaut, Bélgica) y del Museum für Angewandte Kunst de Colonia (Inv. B 274).

Portapaz con San Jorge y el dragón OA148_86-004845– Portapaz con San Jorge y el dragón (Louvre Inv. OA148). Photo (C) RMN-Grand Palais (musée du Louvre) / Droits réservés

Algunos portapaces de estos mismos talleres muestran diferente iconografía: San Jorge y el Dragón, la Crucifixión, San Miguel, San Jerónimo, Santa Ana triple, la Anunciación, la Flagelación, el Martirio de San Sebastián

Portapaz procedente de la Iglesia de Saponay (Aisne)OA6455_03-009751– Portapaz procedente de Saponay (Aisne): la Virgen con el niño entre San Juan Bautis ta y Santa Bárbara (Louvre Inv. OA6455). Photo (C) RMN-Grand Palais (musée du Louvre) / Droits réservés

Abundando en la cuestión del origen de este tipo de obras, hay que señalar el portapaz procedente de la Iglesia de Saponay, en Aise (Francia), conservado en el Museo del Louvre (Inv. OA6455), en el que se muestran las figuras de la Virgen con el Niño entre San Juan Bautista y santa Bárbara y debajo el probable nombre del donante o persona que mandó realizar la pieza Henri Lerdenoi”. Su tipología es tan sólo relativamente similar pues presenta su remate truncado y no semicircular, aunque la bordura de pámpanos es parecida.

MRR82_99-004861 – Detalle de uno de los relieves de un cofre de la antigua Col. Révoil (Louvre Inv. MRR82). Photo (C) RMN-Grand Palais (musée du Louvre) / Jean-Gilles Berizzi

Aunque se ha citado a Emile Molinier como principal avalista de la procedencia italiana de estas piezas, lo cierto es que este investigador consideraba el portapaz que ostenta la representación de San Jorge y el Dragón (Louvre OA148) como una obra de arte francés y que tan sólo ciertos cofres para piezas de ajedrez o damas, nºs 131 (Louvre MRR80), 132 (Louvre OA126), 134 (Louvre OA124) y 135 (Louvre MRR82), con relieves en hueso polícromo que también presentan fondos con técnica guilloché, combinados a veces con marquetería, eran considerados como obras de influencia francesa, probablemente realizadas en el Piamonte, aunque ahora se prefiere atribuirles un origen flamenco o borgoñón, como quería Raymond Koechlin.

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Parte inferior del cofre del Louvre MRR80

Partes superior e inferior de otro cofre de la antigua Col. Révoil (Louvre MRR80; N1072). Photo (C) RMN-Grand Palais (musée du Louvre) / Daniel Arnaudet

Cofres semejantes se conservan también en muchos otros museos: Museo Civico d’Arte Antica de Turín (Inv. 182/AV), (181/AV) y (Inv. 184/AV), Walters Art Museum de Baltimore (Inv. 71.93), en el Musée national du Moyen Âge de Cluny (Inv. CL1808) y (CL436), Germanisches Nationalmuseum de Nüremberg (Inv. HG 290), Museo Arqueológico Nacional de Madrid (Inv. 52.202), Museu Nacional d’Art de Catalunya, en Barcelona (Inv. 37.923). Los cofres, dados la vuelta, servirían como tableros para el juego.

MRR82_99-004856– Cofre de la antigua Col. Révoil (Louvre Inv. MRR82). Photo (C) RMN-Grand Palais (musée du Louvre) / Jean-Gilles Berizzi

Incluso se ha conservado lo que pudiera ser una de las piezas de juego que contendrían estos cofres: asemeja ser un halcón de marfil con su caperuza textil y todo. El fondo guillochée de su relieve y la orla de pámpanos esquematizados permiten atribuir esta pieza a los mismos talleres que fabricaron los portapaces. La pieza ha perdido el blasón metálico que llevaba en su parte central, pero las flores de lis en relieve permiten abundar en el posible origen francés de este tipo de objetos.

Halcón de marfil del The Detroit Institute of Arts 66.128– ¿Pieza de juego?: soporte de caperuza de halcón del The Detroit Institute of Arts (Inv. 66.128). Photo (C) Detroit Institute of Arts  

Por lo que respecta a la cronología de este tipo de portapaces, hay que señalar que un ejemplar de la antigua Colección Forrer mostraba la fecha de 1470, mientras que uno de los portapaces más tardíos sería el conservado hasta la Segunda Guerra Mundial en el Skulpturensammlung und Museum für Byzantinische Kunst de Berlin (Inv. 8562), que mostraba en su parte inferior, tallada, la fecha 1502.

Por Tadeo Jones

Para saber más sobre el portapaz de marfil del Museo de Valladolid:

Eloísa Wattenberg García (coord.), Museo de Valladolid. Colecciones. Valladolid: Junta de Castilla y León, 1997, p. 200.

– Eloísa Wattenberg García, “Portapaz”, en VVAA., Comercio, mercado y economía en tiempos de la Reina Isabel: V centenario de la muerte de Isabel la Católica, 1504-2004, Medina del Campo: Museo de las Ferias, 2004, p. 231.

– El portapaz de Valladolid en el Gothic Ivories Project del The Courtauld Institute of Art.

Para saber más sobre la utilidad de los portapaces:

– El ‘Beso Litúrgico’ y el uso del portapaz en el blog Ars Celebrandi.

– El uso de los portapaces en las antiguas misas ceremoniales de la Catedral de Toledo, según la obra de Sixto Ramón Parro, Toledo en la mano o Descripción histórico artística de la magnífica catedral…, Toledo: Imprenta y librería de Severiano López Fando, 1957, p8.  803-804.

Para saber más sobre este tipo de objetos:

– Página del Gothic Ivories Project del The Courtauld Institute of Art.

– Raymond Koechlin, Les ivories gothiques français. 3 vols. Paris: Auguste Picard, 1924. Vol. 1, pp. 330-346; vol 2, pp. 340-342; vol. 3, pl.CLXI.

– Emille Molinier, Musée National du Louvre: Catalogue des ivories, Paris: Librariies-Imprimeries reunies, 1896, nº 131, pp. 264-266 [Louvre MRR 80], nº 132 [Louvre OA126], nº 135, pp. 271-272 [Louvre MRR 82], pp. 144 [Louvre OA 148], p. 290. El ejemplar de la Biblioteca Numérica del INHA.

– Donald Drew Egbert, “North Italian Gothic Ivories in the Museo Cristiano of the Vatican Library” Art Studies, 7, 1929, pp. 169-206. pp. 168-207 [p. 197, fig. 51 y 53].

Charles Rufus Morey, Gli oggetti di avorio e di osso del Museo Vaticano. Citta del Vaticano: Biblioteca Apostolica Vaticana, 1936, p. 86, no. A111, pl. XXIX.

– Luigi Mallé, Smalti – Avory del Museo d’Arte Antica: Catalogo, Torino, [Stabilimento grafico Impronta] 1969, pp. 317-318, tav. 167.

– Richard H. Randall Jr, “Gothic ivories”en Ibidem, Masterpieces of Ivory from the Walters Art Gallery, Nueva York: Hudson Hills Press, 1985, pp. 178-224.

– Richard H. Randall Jr., “Dutch Ivories of the Fifteenth Century”, Netherlands Yearnokk for History of Art, online, 45/1, 1994, pp. 126-139.

Sarah M. Guérin, “Ivory Carving in the Gothic Era, 13th–15th centuries“. In Heilbrunn Timeline of Art History. New York: The Metropolitan Museum of Art, 2000–.

La Orza de Gomeznarro – Bronce Inicial o Pleno 2200-1700 a.C. (años calibrados).

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Esta entrada está dedicada a la Orza de Gomeznarro, seleccionada como la pieza del Mes de Marzo del Museo de Valladolid, la cual se haya expuesta en la Sala I.

Los trabajos que durante el invierno de 1987/88 se desarrollaban para completar el Inventario Arqueológico Provincial permitieron localizar a principios de 1988 un nuevo yacimiento en una gravera de Gomeznarro, concretamente en el pago “Los Pinos”. Allí los trabajos de extracción de arenas hicieron visible en uno de los frentes de la explotación un hoyo que contenía materiales arqueológicos. Se planteó así una pequeña excavación en el lugar (dirigida por José I. Herrán y Pilar Zapatero),  que deparó la recogida de una serie de fragmentos de vasijas cerámicas entre las que destaca este recipiente de almacenamiento. La excavación fue tan reducida que nada puede saberse sobre las características del asentamiento que, por las cerámicas recuperadas, se ha fechado en el Bronce Inicial o Pleno.

Otras cerámicas del yacimiento

– Otras cerámicas del yacimiento de “Los Pinos” (Gomeznarro)

En el conjunto de cerámicas predominaban los vasos lisos junto a otros con decoración de cordones, con o sin digitaciones, mamelones y otros elementos en relieve, faltando decoraciones más finas realizadas con punzones mediante impresión o incisión. En la orza que se expone aquí cabe señalar su forma alargada, con una base estrecha cuyo diámetro crece de forma ininterrumpida hasta la boca, aunque especialmente en su parte inferior. Llama la atención el cordón con marcas impresas a pocos centímetros del borde y las protuberancias circulares que se disponen aleatoriamente en sus paredes.

Tinaja modelada a mano con un cordón digitado bajo el borde y mamelones en el cuerpo

– Orza de Gomeznarro

Para estas escuetas evidencias se ha optado por adjudicar al enclave prehistórico al horizonte Parpantique, con una cronología que encajaría en un breve interludio situado entre las cerámicas decoradas de estilo campaniforme y las denominadas proto-cogotas. Dentro de la provincia quizás el poblado mejor conocido del periodo del Bronce Inicial sea el situado en el “Pico del Castro”, en Quintanilla de Arriba, donde se excavó una cabaña delimitada por hoyos de poste y que en su interior conservaba restos de lo que parecía un hogar.

Detalle de la zona de la boca

– Detalle del cordón digitado junto al borde

Sobre la morfología de la vasija, su base pequeña y boca abierta parece indicar que sirvió para guardar productos sólidos en su interior, puesto que allí donde se almacenaban líquidos se opta generalmente por bocas reducidas que dificultan que se derrame el contenido. Otra opción sería que, por su forma alargada, hubiese servido para el batido de la leche durante la elaboración de queso y mantequilla.

Respecto a su cronología, esta forma no se encuentra en muchos yacimientos conocidos en la zona del centro del valle del Duero, si bien se reconoce una bastante similar en “La Requejada” (San Román de Hornija), [forma N-1], en un contexto de la Edad del Bronce Tardío. Cabe destacar que en ningún caso y hasta la fecha se ha identificado en tierras vallisoletanas en épocas anteriores, del Bronce Inicial o Pleno, lo que nos lleva a considerar el problema de las dataciones basadas simplemente en la decoración o en la forma de las cerámicas sobre muestras muy pequeñas, que pueden conducir a conclusiones erróneas.

por Tadeo Jones

Para saber más:

– Germán Delibes de Castro y José Ignacio Herrán Martínez, “La tenue huella del Bronce Antiguo u horizonte Parpantique, en la provincia de Valladolid: yacimientos de Los Pinos de Gomeznarro, de Las Eras de Pesquera de Duero y de El Castillo de Curiel“, en Biblioteca Básica de Valladolid: La Prehistoria, Valladolid: Diputación Provincial, 2007, pp. 216-220.

– Eloísa Wattenberg García (coord.), Museo de Valladolid. Colecciones. Valladolid: Junta de Castilla y León, 1997, p. 71.

– José Antonio Rodríguez Marcos, “Una cabaña de época campaniforme: el yacimiento de Pico de Castro (Quintanilla de Arriba, Valladolid)”. En L.S. Iglesias Rouco, R.J. Payo Hernanz y Mª P. Alonso Abad (coords.), Estudios de historia y arte: homenaje al profesor Alberto C. Ibáñez Pérez, Burgos: Universidad, 2005, pp. 81-86.

– Germán Delibes de Castro, Julio Fernández Manzano y José Antonio Rodríguez Marcos, Cerámica de la plenitud Cogotas I: el yacimiento de San Román de Hornija (Valladolid)Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAATomo 56, 1990, pp. 64-105.

– José Javier Fernández Moreno,  El Bronce Antiguo en el oriente de la Submeseta Norte: El Inicio de la Edad del Bronce en el Alto Duero: El Horizonte Parpantique, (Tesis Doctoral dirigida por Germán Delibes). Madrid: Universidad Complutense, 2011.

Villas Romanas de Valladolid: “La Calzadilla”, primera villa romana descubierta en Valladolid

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Continuando con las entradas dedicadas a la exposición Villas Romanas de Valladolid (muestra, inaugurada el 10 de mayo y que estará abierta hasta el día 9 de diciembre de 2013), hoy vamos a dedicar este post a la villa de “La Calzadilla”  de Almenara de Adaja-Puras:

Vista de la sala 1. Objetos recuperados en las excavaciones de la Villa de Almenara de Adaja

– Vista general de la Sala I de la exposición

El 18 de noviembre de 1887 don Aureliano Fernández Guerra informaba a la Real Academia de la Historia de que don Venancio María Fernández de Castro había descubierto un gran mosaico del bajo Imperio romano, a diez kilómetros al sudeste de Olmedo, en las afueras de la localidad de Almenara de Adaja, en la provincia de Valladolid, sugiriendo que se tratara de la mansión de Nivaria del Itinerario de Antonino, situada entre Septimanca (Simancas) y Cauca (Coca).

Carta de Aureliano Fernández Guerra a la Real Academia de la Historia informando del hallazgo de un gran mosaico en las proximidades de Almenara de Adaja (Valladolid)

– Notificación del hallazgo de la villa a la Real Academia de la Historia

En 1904, según refiere Gratiniano Nieto, un hallazgo fortuito hecho al labrar los terrenos puso al descubierto dos de las habitaciones de la villa. Años después, en 1927,  Juan Agapito y Revilla cita el descubrimiento, en 1914 ó 1915, de un fragmento importante de mosaico de figuras geométricas que según le dijeron volvieron a enterrar.

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– Los profesores Cayetano de Mergelina y Gratiniano Nieto Gallo

Fue en 1942, teniendo en cuenta aquellos datos, cuando el Seminario de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, y no sin algunos altercados por razón de lindes entre Almenara y Puras, realizó las primeras excavaciones científicas en el yacimiento, dando a conocer con ellas una importante construcción doméstica con varias estancias adornadas con  mosaicos polícromos.

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– Excavaciones de Cayetano y de Mergelina y Gratiniano Nieto en la villa en 1942 (Foto: Archivo Carvajal)

Cayetano de Mergelina dirigió la investigación, en la que colaboró principalmente Gratiniano Nieto, quien dio breve crónica de la misma en el Boletín del Seminario. Es de lamentar la parquedad de la noticia, rica por otra parte en fotografías, pues no permite corroborar datos que el propio Mergelina mencionaba en una entrevista periodística del Norte de Castilla, como el hallazgo de “un mosaico precioso que representaba un pavo real en magnífico estado de conservación…”  o de “algunas urnas cinerarias”.

Mosaico encontrado en 1942

– Estado actual de uno de los mosaicos encontrados en 1942

Tardó en llegar una nueva campaña de trabajos, que se desarrolló en 1969. Se hallaron otras dependencias secundarias y algunos materiales de la época más antigua de la villa.

Alfonso Moure Romanillo

– Alfonso Moure, codirector de la campaña de 1969

Varios mosaicos se arrancaron  entonces para su restauración y también se descubrieron cerámicas decoradas y un cuchillo de “tipo Simancas” que mostraban la pervivencia de la villa en los siglos IV y V de nuestra Era. Otros testimonios arqueológicos confirmaron que, con posterioridad a ese momento, fue abandonada, habiendo sufrido un gran incendio y sucesivos derrumbamientos.

A aquellos trabajos siguieron otros, a partir de 1973, en los que se inició la restauración de los mosaicos encontrados, llevada a cabo por un equipo del Instituto Central de Restauración de la Dirección General de Bellas Artes bajo la dirección de Jerónimo Escalera Ureña.

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– Exterior del MVR – Museo de las Villas Romanas de Almenara-Puras

El yacimiento sufre después un periodo de deterioro y expolio.  A finales de los 80, voces de alarma desde la prensa y desde entidades ocupadas en la conservación del Patrimonio advierten sobre su mal estado, desatando la reacción de las instituciones, lógica y principalmente de la Diputación Provincial, que inicia ya definitivamente el inmenso proyecto de restauración y cubrimiento de la villa para la instalación del Museo de las Villas Romanas, proyecto que se desarrolla entre 1996 y 2003.

Plano de la villa de Almenara de Adaja

– Fotografía del plano de la villa de Almenara de Adaja (obra de Giacomo Gillani) que se muestra en la exposición

La residencia señorial de la villa estaba estructurada en dos bloques yuxtapuestos, organizados en torno a sendos patios, con una neta estructura axial norte-sur. La fachada, situada en la parte oriental carecía  del porche habitual en otras villae; en ella se abre la entrada, que permite el acceso al interior de la villa, dando paso a un vestíbulo.

Plano de la  villa romana de Almenara de Adaja: primer patio

– Villa romana de Almenara de Adaja: primer patio (obra de Giacomo Gillani)

Superado éste, se accede a un patio porticado alargado, en sentido este-oeste, al fondo del cual se dispone una sala con una cabecera semicircular, interpretado como un tricliniocomedor de gala provisto de stibadium.

Stibadium desmontable (según Andrew Dalby)– Modelos de Stibadium desmontable (según Andrew Dalby)

Banquete desarrollado sobre un stibadium

Banquete desarrollado en un stibadium o lecho en sigma. Mosaico romano depositado en el Castillo de Boudry (cantón de Neuchatel, Suiza)

En el centro del lado norte de este patio se ubica un gran salón rectangular con ábside pentagonal y, frente a él, una estancia que comunica con el otro patio.

Plano de la  villa romana de Almenara de Adaja: segundo patio

– Villa romana de Almenara de Adaja: segundo patio (obra de Giacomo Gillani)

Éste parece haber constituido un peristilo ajardinado, al fondo del cual existe otro gran salón, octogonal, pavimentado con el único mosaico figurado de la villa, que representa al caballo Pegaso cuidado por las Ninfas y la fuente Hipocrene.

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– Mosaico de la toilette de Pegaso. Villa romana de “La Calzadilla” (Almenara de Adaja-Puras)

En el centro del lado oriental, se dispone un nuevo triclinio, éste de  planta ultrasemicircular. De esta manera cada uno de los dos bloques que componen este palacio campestre contaba con dos grandes “estancias de respeto” dedicadas a las actividades sociales: un salón y un comedor de gala.

Plano de la  villa romana de Almenara de Adaja: estancias termales.

 Villa romana de Almenara de Adaja: zona termal (obra de Giacomo Gillani).

La residencia cuenta también con unos baños privados o zona termal que, en su fase final, incluía un vestuario, una zona fría provista de una pequeña piscina, una zona templada, y una zona caliente. Este complejo se adosa por la parte de poniente al bloque septentrional de la villa, aunque se accede desde una crujía del peristilo meridional, que da paso a un corredor que comunica con la zona balnearia y remata en una sala  cruciforme con dos ábsides, que luego fue sustituida por una estancia mayor, de planta trilobulada, probablemente un área de recreo complementaria de los baños, en la cual también se podían realizar recepciones y banquetes. Una serie de hornos adosados a la mansión por su parte trasera, occidental, permitían caldear el agua y las salas calefactadas de los baños y la única estancia provista de gloria, situada entre los dormitorios de  la zona meridional.

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– Reconstrucción del aspecto exterior de la villa romana de “La Calzadilla” (Almenara de Adaja-Puras). Dibujo de J.R. Almeida 

El conjunto de datos aportados por la investigación arqueológica permite dibujar la reconstrucción de la villa, con una serie de alas salientes, perpendiculares a la fachada, que integrarían las partes rustica y fructuaria de la villa, conformando un gran corral o patio delantero, así como la posible ubicación de su cementerio al norte de la misma.

Por Tadeo Jones

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas 10 a 14h

Tardes 16 a 19h (de Julio-septiembre: 17 a 20 h)

Domingos: 10 a14 h.

Entrada a la exposición: gratuita

Para concertar visitas:

Tfno: 983 351389

Email: museo.valladolid@jcyl.es

Para saber más sobre la exposición:

– Eloísa Wattenberg García y Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, Villas romanas de Valladolid: Guía de la Exposición, Valladolid: Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, 2013. ISBN: 978-84-940274-1-3.

– Programa completo de las actividades de la celebración del Xº Aniversario del Museo de las Villas Romanas de Almenara de Adaja-Puras.

Para saber más sobre la historia de las investigaciones sobre la villa de Almenara de Adaja:

– Aureliano Fernández Guerra y Orbe, Nota sobre el hallazgo, en las afueras de Almenara, de un mosaico del Bajo Imperio (1887/11/18), Archivo de la Real Academia de la Historia: Signatura CAVA/9/7978/12(1).

-Real Academia de la Historia, Minuta de oficio en la que se comunica el hallazgo de un mosaico del Bajo Imperio en las afueras de Almenara, Archivo de la Real Academia de la Historia: Signatura CAVA/9/7978/12(2).

– Aureliano Fernández Guerra y Orbe, “Nota sobre el hallazgo, en las afueras de Almenara, de un mosaico del Bajo Imperio [1877]”, en Jesús Álvarez Sanchís (coord.), Comisión de Antigüedades de la Real Academia de la Historia. Castilla y León : catálogo e índices, Madrid: Real Academia de la Historia, 2000, ISBN: 978-84-89512-78-8, pp. 391-392, fig. 71.

– Gratiniano Nieto Gallo, “La ‘villa’ romana de Almenara de Adaja (Valladolid)”,  Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, IX, 1942-43, pp. 197-198, lám I-XV.

– Germán Delibes de Castro y Alfonso Moure Romanillo, “Excavaciones arqueológicas en la villa romana de Almenara de Adaja (Provincia de Valladolid). Campaña de 1969”Noticiario Arqueológico Hispánico: Arqueología, 2, 1973, pp. 9-50.

– Tomás Mañanes Pérez, La villa romana de Almenara-Puras (Valladolid)Valladolid: Diputación Provincial, 1992. ISBN: 978-84-7852-055-8.

– Antonio Blanco Freijeiro, Informes académicos. Villa romana de Almenara de Adaja (Valladolid)Boletíon de la Real Academia de la Historia, 182/1, 1985, pp. 141-142.

– Mª Luz Neira Jiménez y Tomás Mañanes Pérez, Mosaicos romanos de Valladolid, “Corpus de Mosaicos de España”, 11, Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1998, ISBN:  978-84-00-07716-7, pp. 11-34, fig. 1-4.

– Margarita Sánchez Simón, La villa romana de Almenara-Puras (Valladolid): Proyecto de recuperación y adecuación museográficaBoletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, LXIV, 1998, pp. 141-153.

– Carmen García Merino y Margarita Sánchez Simón, Excavaciones en la villa romana de Almenara-Puras (Valladolid): Avance de resultados (I)Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, LXVII, 2001, pp. 99-124.

– Giacomo Gillani, “Los mosaicos de la villa romana de Almenara de Adaja-Puras (Valladolid) y su documentación gráfica mediante fotogrametría digital”, en J. Beltrán e Isabel Fernández (coords.), II Congreso Internacional sobre musealización de yacimientos arqueológicos : nuevos conceptos y estrategias de gestión y comunicación (Barcelona – 2002), Barcelona: Museo de Historia de la Ciudad, 2003, ISBN: 978-84-932113-8-7, pp. 301-309.

– Carmen García Merino y Margarita Sánchez Simón, De nuevo acerca de la villa romana de Almenara de Adaja (Valladolid): Excavaciones de 1998 a 2002Archivo Español de Arqueología, 77, 2004, pp. 177-195.

– Antonio Garnacho del Valle, “Museo de las Villas romanas y villa romana de Almenara de Adaja-Puras“, Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2004. (Incluye una
selección de imágenes del conjunto arqueológico).

-Miryam V. Hernández Valverde, “La restauración de los pavimentos musivos de la villa romana de Almenara-Puras (Valladolid)”, en J.J. Rivera Blanco (coord.), Arqueología, arte y restauración AR&PA : actas del IV Congreso Internacional “Restaurar la Memoria” (Valladolid – 2004), Valladolid: Junta de Castilla y León, 2006. ISBN: 978-84-9718-360-4.

– Isidoro González Gallero, Villa romana Almenara de Adaja-Puras. Manual didáctico, Valladolid: Confluencia Educativa, 2007.

– Margarita Sánchez Simón, Carmen García Merino y Milagros Burón Álvarez, La exposición ‘Pinturas murales de Almenara-Puras: técnica, arte y suntuosidad’: Nuevas aportaciones para el estudio de la pintura mural de la villa romana de Almenara-Puras”Estudios del Patrimonio Cultural, 1, 2008, pp. 33-43.

– Lourdes López Merino y otros, Estudio polínico de una laguna endorreica en Almenara de Adaja (Valladolid, Meseta Norte): Cambios ambientales y actividad humana durante los últimos 2.800 añosRevista española de micropaleontología, 41/3, 2009, pp. 333-347.

– Margarita Sánchez Simón, Técnica, Arte y suntuosidad en las pinturas murales de Almenara-Puras, Valladolid: Sercam, 2010.  ISBN: 978-84-613-8753-3.

– Carmen García Merino y Margarita Sánchez Simón, Abastecimiento de agua, saneamiento y drenaje en la villa romana de Almenara de Adaja (Valladolid)“, Saldvie: Estudios de prehistoria y arqueología, 10, 2010, pp. 189-206.

– Carmen García Merino y Margarita Sánchez Simón, Una tumba femenina con ajuar de la villa romana de Almenara de Adaja (Valladolid)“, Zephyrus, LXVIII, 2011, pp. 239-255.

– Carmen García Merino y Margarita Sánchez Simón, Historia de un planeamiento arquitectónico: Un proyecto previo fallido. Cambios y reformas en la planta de la villa tardorromana de Almenara de Adaja, en C. Fernández y Ramón Bohigas (coords.), IN DURII REGIONE ROMANITAS: Estudios sobre la Romanización del Valle del Duero en Homenaje a Javier Cortes Álvarez de Miranda, Palencia/Santander: Diputación Provincial/Instituto de Prehistoria y Arqueología Sautuola, ISBN: 978-84-615-8964-7, pp. 343-350.

Para saber más sobre el Museo de las Villas Romanas de Almenara de Adaja-Pûras:

Página Web oficial del MVR – Museo de las Villas Romanas de Almenara de Adaja-Puras (incluye galería de imágenes).

Descarga del folleto informativo de la Villa y el Museo MVR.

Vidrios hispanorromanos – Pieza del mes de Octubre

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En la Sala III de la Exposición temporal “Villas Romanas de Valladolid” se expone nuestra pieza del mes de Octubre.

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– Vajilla. Escena de banquete en una casa de Pompeya

Vidrios hispanorromanos. Siglos IV-V d.C.

En las mansiones señoriales de las villas romanas se utilizaba una vajilla de carácter refinado. Los vasos y fuentes de plata se reservaba para las grandes ocasiones: los banquetes y recepciones que el señor daba a sus amigos y clientes. Cotidianamente, se utilizaban recipientes de cerámica y vidrio.  Estos últimos, por su gran fragilidad, suelen aparecer en las villas reducidos a minúsculos fragmentos. Sin embargo, la costumbre de depositar en las tumbas ungüentos y perfumes, así como viandas y alimentos para el viaje al más allá, nos ha permitido conocer como eran las vasijas de vidrio que los romanos usaban para comer, beber y guardar sus perfumes.

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Vajilla de plata de la villa de Seuso, junto al lago Balatón (Hungria).

Las cualidades organolépticas del vidrio permitían servir y beber en ellas vino, sin que se alterara el sabor de éste, y guardar sustancias oleosas sin que éstas se evaporaran o impregnaran, cosa que pasaba con los recipientes de cerámica.

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– Vidrios tardorromanos del Museo de Valladolid. Cuencos  y vinajeras

Al principio el vidrio era un producto de lujo importado desde Oriente (Egipto, Siria o Palestina). Pero, a partir del siglo I a.C., la difusión de la técnica del soplado permitió que los recipientes de este material se pudieran fabricar más fácilmente, abaratando su coste, lo que los hizo asequibles a amplias capas de la población romana. Los talleres vidrieros se extendieron por todas las provincias del Imperio y la vajilla de este material se convirtió en un producto común en las casas de los romanos.

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– Vidrios tardorromanos del Museo de Valladolid. Jarra y urnas globulares.

Cuencos, vasos y, en menor medida, platos pasaron a fabricarse con técnicas muy simples en vidrio de calidad mediocre; pese a ello no carecían de decoración, consistente por lo general en unas simples líneas o franjas esmeriladas. Algunos recipientes muestran una ornamentación más elaborada, a base de depresiones o con  hilos y cabujones de vidrio aplicados. Existían también  recipientes más suntuosos y de alto coste, con decoración grabada, que eran importados desde el norte de la Galia y la zona del Rin.

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– Vidrios tardorromanos del Museo de Valladolid. Botellas y ungüentarios

Las vasijas que presentamos en esta exposición: jarras con asa, cuencos hemisféricos o acampanados, urnas globulares, redomas y ungüentarios de estrecho cuello,  cubiletes, “vinajeras”… están fabricadas en un vidrio verdoso amarillento. Son recipientes de tipo sencillo, pues proceden de los cementerios rurales en los que se enterraron los rústicos trabajadores de las villas vallisoletanas del final de la época romana. Se trata de las en tiempos denominadas “necrópolis del Duero” (aunque hoy preferimos hablar de cementerios que contienen tumbas con ajuares “tipo Simancas-San Miguel del Arroyo”), precisamente porque los cementerios localizados en estas poblaciones vallisoletanas fueron los primeros yacimientos de este tipo en ser investigados.

Por Tadeo Jones

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas 10 a 14h

Tardes 16 a 19h (de Julio-septiembre: 17 a 20 h)

Domingos: 10 a14 h.

Entrada a la exposición: gratuita

Para concertar visitas:

Tfno: 983 351389

Email: museo.valladolid@jcyl.es

Para saber más sobre la exposición:

– Eloísa Wattenberg García y Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, Villas romanas de Valladolid: Guía de la Exposición, Valladolid: Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, 2013 ISBN: 978-84-940274-1-3.

– Tríptico de la exposición (descargable)

Sobre los vidrios hispanorromanos:

– Manuel Xusto Rodríguez, “Vidrio de Gallaecia y del norte peninsular: Estado de la cuestión”, en Jornadas sobre el vidrio en la España romana (La Granja – 2001), La Granja (Segovia): Real Fábrica de Cristales de la Granja, 2004, pp. 225-244. ISBN: 84-88044-22-4.

– Angel Fuentes Domínguez, “El vidrio romano en la Meseta”, en Jornadas sobre el vidrio en la España romana (La Granja – 2001), La Granja (Segovia): Real Fábrica de Cristales de la Granja, 2004, pp. 271-309. ISBN: 84-88044-22-4.

– Manuel Xusto Rodríguez, O vidro provincial galaicorromano, Vigo: Universidad, 2001. ISBN: 84-8158-202-6.

– José Antonio Abásolo, Javier Cortes y Francisco Javier Marcos Marcos Herrán, Los recipientes de vidrio de las necrópolis de La Olmeda (Palencia)Palencia: Diputación, 2004. ISBN: 84-8173-109-9.

Sobre las necrópolis rurales tardorromanas con ajuares “tipo Simancas-San Miguel del Arroyo”:

– Fernando Pérez Rodríguez-Aragón y Magdalena Barril, “El cementerio tardorromano de Aguilar de Anguita y la problemática de las necrópolis con ajuares ‘tipo Simancas-San Miguel del Arroyo'”Sautuola, XVI-XVII, 2010-2012, pp. 209-231.

– José Antonio Abásolo: El último viaje: exposición: Los ajuares funerarios de la Olmeda, Palencia: Diputación, 2010, D.L.: P 306-2010

– Javier Cortes Álvarez de Miranda: Las necrópolis de La Olmeda,  Palencia: Diputación, 1990. D.L.: P 164-1990.

– José Antonio Abásolo, Javier Cortes y Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, “Arqueología funeraria en Hispania durante el Bajo Imperio y la época visigoda”, en Fábregas, R., Pérez, F. E Fenández, C. (eds.) Arqueoloxía da Morte na Península Ibérica desde as Orixes ata o Medievo,  Xinzo de Limia, 1995, 291-306. ISBN: 84-606-2443-9

– José Antonio Abásolo, Javier Cortes y Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, La necrópolis Norte de La Olmeda (Pedrosa de la Vega, Palencia), Palencia: Diputación, 1997. ISBN: 84-8173-057-2.

– Angel Fuentes Domínguez, La necrópolis tardorromana de Albalate de Las Nogueras (Cuenca) y el problema de las denominadas Necrópolis del Duero, Cuenca: Diputación Provincial, 1989. ISBN: 84-505-8322-5.

– Pedro de Palol, “La necrópolis de San Miguel del Arroyo y los broches hispanorromanos del siglo IV”, Bol. Seminario de Estudios de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, XXXIV-XXXV, 1969, pp. 93-160.

– Saturnino Rivera Manescau, “La necrópoli visigoda [tardorromana] de Simancas”, Bol. Seminario de Estudios de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, V, 1936-39, pp. 7-20.

Sobre la celebración del Xº Aniversario del Museo de las Villas Romanas de Almenara de Adaja-Puras:

Programa completo de las actividades

– Curso (gratuiro) Villas hispanorromanas: arqueología y memoria“. Programa del curso(descargable en pdf)

Villas Romanas de Valladolid: Presentación de la exposición

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Ya de vuelta de vacaciones, vamos a iniciar una serie de entradas dedicadas a la exposición Villas Romanas de Valladolid. Con esta muestra, inaugurada el 10 de mayo y que estará abierta hasta el día 9 de diciembre de 2013), el Museo de Valladolid ha querido participar en los actos conmemorativos del Xº Aniversario del Museo de las Villas Romanas de Almenara de Adaja-Puras. A través de nuestro blog, Los Hijos de Diógenes, los Amigos del Museo de Valladolid queremos sumarnos sumarnos también a dicha celebración, para animar a los vallisoletanos a acercarse a ver la exposición y para que quiénes no vivan en Valladolid puedan acceder desde Internet al contenido de la misma.

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– Portada de la Guía de la Exposición

Un poco de historia.

Según el historiador clásico Apiano de Alejandría, la presencia romana en el territorio de lo que ahora es la provincia de Valladolid se remontaría a mediados del siglo II a.C. En el transcurso de la conquista romana de Hispania, el cónsul Lucio Licinio Lúculo se enfrentó a Cauca, Intercatia y Pallantia, ciudades-estado del pueblo de los celtas Vacceos, iniciándose así el proceso de la romanización de la Meseta Norte. Esto supuso para los vacceos integrarse en una nueva forma de organización del estado y la adquisición de nuevas costumbres que,  impuestas por Roma o asumidas con mayor o menor naturalidad por la población autóctona, transformarían profundamente las forma de vida indígenas.

El Catedrático de Historia Antigua Javier Arce y Jesús Julio Carnero, presidente de la Diputación de Valladolid

– Una conferencia de Javier Arce inauguró los actos conmemorativos del Xº Aniversario del MVR

Uno de los aspectos que más cambios experimentó en nuestro territorio fue el sistema de ocupación y explotación del suelo: hasta entonces sólo se roturaban las tierras más cercanas a los núcleos de población de las ciudades-estado indígenas, separadas entre sí por amplias extensiones  de montes (lo que un investigador denominó los “vacios vacceos”). Con la romanización, el territorio de estas ciudades indígenas fue delimitado y amojonado, y sometido a tributación.

El emperador Augusto decreta la medición y amojonamiento de los territorios de Salamanca y Palencia.

– El emperador Augusto decreta la medición y amojonamiento de los territorios de Salamanca y Palencia. Ilustración del Corpus Agrimensorum

Todo ello determinó el incremento de la explotación del territorio y la extensión de las explotaciones tipo villa, al modo de las que ya existían en Italia. Las villae o villas eran unas residencias campestres que (como el cortijo andaluz) añadían a su carácter residencial una finalidad productiva. Estos establecimientos rurales predominarán en Hispania como forma de explotación del suelo y de los recursos ganaderos, entre los siglos I a V de nuestra era.

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– Reconstrucción del aspecto exterior de la villa romana de “La Calzadilla” (Almenara de Adaja-Puras). Dibujo de J.R. Almeida 

En ellas vivían habitualmente  los esclavos o colonos encargados de su explotación y un capataz: el villicus. Temporalmente residía también en la villa el propietario y su familia, que intentaron trasladar a sus residencias rurales las mismas comodidades de que disfrutaban en su mansión urbana: suelos formados por mosaicos de teselas (pequeñas piedrecillas cúbicas), pinturas murales, baños privados… Precisamente, los pavimentos de mosaico, cuando aparecen aislados en el campo, constituyen un indicador, casi inequívoco, de la presencia de una villa romana.

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– Noticia del descubrimiento de un mosaico romano al abrir un cimiento en la Catedral de Valladolid.  Biblioteca Nacional  Mss/1719

Es, precisamente, a través del hallazgo de ciertos mosaicos como se pudo documentar, ya de antiguo, la aparición de restos arqueológicos de época romana en el solar de la ciudad de Valladolid. El historiador Juan Antolínez de Burgos, daba noticia, hacia 1637, de un mosaico aparecido en las inmediaciones de la Puerta del Campo, (hacia la confluencia de las Calles Doctrinos y María de Molina), y de otro encontrado al hacer un cimiento en la Catedral. Es posible que  estos restos correspondan a la presencia de sendas villas romanas.

Posteriormente, cabe citar el hallazgo de un fragmento de pavimento de mosaico “vermicular” romano, aparecido junto a monedas y vasijas, en las granjas de Boada y Muedra (en Valoria la Buena) que fue donado  en 1876  por D. Ricardo Borregón al constituirse la Galería Arqueológica del Museo Provincial de Bellas Artes, germen del futuro Museo de Valladolid.

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– Mosaico de la toilette de Pegaso. Villa romana de “La Calzadilla” (Almenara de Adaja-Puras)

Once años después se descubriría un gran mosaico en las proximidades de Almenara de Adaja, primer indicio de la que hoy es la mejor y más conocida de las villae romanas vallisoletanas. Excavada intermitentemente a lo largo del siglo XX, la villa romana de “La Calzadilla” ha podido renacer gracias a una intensa labor de recuperación y estudio que viene llevándose a cabo por iniciativa de la Diputación Provincial de Valladolid.

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– Exterior del MVR – Museo de las Villas Romanas de Almenara-Puras

Sus ruinas, mosaicos y pinturas han sido restaurados y dispuestos para la visita pública con todas las garantías para su conservación y su correcta divulgación a través del  MVR Museo de las Villas Romanas de Almenara-Puras, inaugurado junto al yacimiento en 2003, y del cual se cumple ahora su décimo aniversario.

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– Primer mosaico descubierto en la “Villa de Prado” (Valladolid). Federico Wattenberg 1953.

En los años 50 se descubrió y fue excavada la Villa de Pradoen las inmediaciones de la ciudad, entre el Auditorio Miguel Delibes  y el actual estadio de fútbol José Zorrilla. Sus mosaicos pudieron ser recuperados, conservándose en el Museo de Valladolid, salvo uno de ellos que preside el hemiciclo del edificio de las Cortes de Castilla y León, situado muy cerca del yacimiento.

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– Villa romana de “Fuente la Vega” (Tudela de Duero). Julio de Olmo. 1998.

A la aparición de mosaicos en un contexto rural ha venido a unirse modernamente otra forma de investigación igualmente definitiva, si cabe, para la detección y el estudio de las villas romanas: la Arqueología Aérea, mediante la cual las estructuras enterradas en el terreno se hacen evidentes a los ojos del investigador. Y así es como se puede afirmar que en el territorio vallisoletano existieron, al menos, diecisiete  de estas villae rústicas o establecimientos afines, que hoy constituyen la mejor expresión del gran componente romano que encierra nuestro legado cultural.

Sus majestad, Juan Carlos I, Rey de España y el mosaico de los Cantharus de la "Villa de Prado"

– El mosaico de los Cantharus de la Villa de Prado” preside el hemiciclo de las Cortes de Castilla y León

Principales apartados de la Exposición Villas Romanas de Valladolid.

La exposición que aquí se presenta y que resumiremos en próximas entradas de este Blog  reúne una selección de fondos del Museo del Valladolid, intentando exhibir, principalmente, aquellos más desconocidos o que por falta de espacio no puede incorporar a su exposición permanente. La exposición tiene cuatro secciones o apartados:

Vista de la sala 1. Objetos recuperados en las excavaciones de la Villa de Almenara de Adaja

I. “La Calzadilla”. Primera Villa romana descubierta en Valladolid:

Apartado dedicado a presentar la historia de las investigaciones de la villa romana de Almenara de Adaja-Puras. Cabe destacar en esta sección el plano de la mansión señorial de la villa, elaborado por Giacomo Gillani, y el dibujo de su reconstrucción, obra de J.R. Almeida; realizados ambos a partir de los datos recabados por las recientes investigaciones de Margarita Sánchez Simón y Carmen García Merino.

Vista de la Sala 2. Proyección del audiovisual y mosaico de las Cráteras de la "Villa de Prado" (Valladolid)

II. Las villae en el mundo romano:

Este apartado intenta explicar que eran las villae romanas y cual fue su origen y desarrollo a lo largo del Imperio, con especial referencia a Hispania y al territorio meseteño. El hilo del discurso descansa, fundamentalmente, en un video, complementado por una serie de mapas y de imágenes de villae, que muestran ejemplos de cómo pudieron ser estos palacios rurales en Italia, en la parte europea del Imperio y, haciendo una especie de zoom inverso, en Castilla y León, y en la provincia de Valladolid. Completa este apartado una sección dedicada a la Arqueología aérea y, más concretamente, a la investigación desarrollada por Julio del Olmo sobre el territorio vallisoletano, presentando las fotografías de algunas de las principales villae vallisoletanas a vista de pájaro.

Dos vistas de la Sala 3 de la exposición

III. La villa, una hacienda productiva:

Las villae romanas eran, antes que nada, explotaciones agropecuarias. En ellas, las edificaciones destinadas a albergar al capataz y a los trabajadores, los establos, graneros, molinos, lagares, bodegas y talleres de la villa constituían lo que los agrónomos latinos denominaban las partes rustica y fructuaria de las villae.

Utillaje agrícola y artesanal encontrado en "El Soto de Tovilla" (Tudela de Duero)

– Instrumentos de labor excavados en “El Soto de Tovilla” (Tudela de Duero)

Hierros de marcar ganado con las letras F, B, D y G

– Hierros de marcar ganado de “El Soto de Tovilla” (Tudela de Duero)

Es por ello que en este apartado los instrumentos de labor tienen un papel destacado, con la presentación del importante conjunto de herramientas exhumado en “El Soto de Tovilla” (Tudela de Duero), las cuales han sido restauradas para la ocasión. Entre ellas destacan por su excepcionalidad los hierros de marcar el ganado.

Vitrina con los cuchillos y broches de cinturón "tipo Simancas"

– Vitrina dedicada a la Caza: Cuchillos y broches de cinturón “tipo Simancas”

Se aprovecha además la presencia en la sala del mosaico de Diana y las Estaciones de la Villa de Prado” (Valladolid) para abordar una de las principales ocupaciones de los propietarios durante sus estancias en las villae romanas: la caza. En relación con esta actividad cinegética se muestran una serie de cuchillos de montería ‘tipo Simancas’ con sus características vainas guarnecidas de bronce y los broches de los cinturones a los que se sujetaban.

Dos vistas de la Sala 4

IV. La villa, escenario de arte y cultura:

El último apartado está dedicado a la mansión señorial propiamente dicha, lo que los agrónomos latinos denominaban la pars urbana de la villa. Una vitrina está dedicada al papel central del dominus (el señor) y de la domina, su mujer, a su riqueza y a la arquitectura de estos palacios campestres. El panel central del Mosaico de los guerreros de la “Villa de Santa Cruz” (Cabezón de Pisuerga), que representa un tema de la Eneida,  permite evocar un aspecto fundamental del otium (ocio) que la aristocracia romana desarrollaba en sus mansiones rurales: la meditación filosófica y la composición literaria.

PF27_Africa-Tunez-Cartago_V Mosaico del dominus Iulius. Museo del Bardo. Tunez

Se muestran también una serie de paneles de pinturas murales de la villa romana de “La Calzadilla” de Almenara de Adaja y diversos recipientes de cerámica y vidrio que sirven para explicar como podía ser el ajuar doméstico utilizado los días de diario. Finalmente, una serie de paneles otorgan un especial protagonismo a los mosaicos de las villae vallisoletanas.

Por Tadeo Jones

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas 10 a 14h

Tardes 16 a 19h (de Julio-septiembre: 17 a 20 h)

Domingos: 10 a14 h.

Entrada a la exposición: gratuita

Para concertar visitas:

Tfno: 983 351389

Email: museo.valladolid@jcyl.es

Para saber más sobre la exposición:

– Eloísa Wattenberg García y Fernando Pérez Rodríguez-Aragón, Villas romanas de Valladolid: Guía de la Exposición, Valladolid: Asociación de Amigos del Museo de Valladolid, 2013 ISBN: 978-84-940274-1-3.

Tríptico de la exposición (descargable)

Sobre los restos romanos de la ciudad de Valladolid:

– Juan Antolínez de Burgos, Historia de la ciudad de Valladolid [¿1637?], Biblioteca Nacional  Mss/1719. Copia manuscrita del siglo XVIII digitalizada por la Biblioteca Digital Hispánica. 7v-8v.

-Juan Antolínez de Burgos y Rafael Floranes, Historia de Valladolid que dejó manuscrita Juan Antolínez de Burgos; ilustrada con varias disertaciones por Rafael de Floranes Vélez de Robles, Biblioteca Nacional Mss/7163. Copia manuscrita del siglo XIX digitalizada por la Biblioteca Digital Hispánica. pp. 201-202.

-Juan Antolínez de Burgos y Juan Ortega Rubio, Historia de Valladolid / por Juan Antolínez de Burgos; publicada, corregida, anotada y adicionada con una Advertencia por Juan Ortega Rubio, Valladolid: Impr. y Librería Nacional y Extranjera de Hijos de Rodríguez, 1887. Obra impresa digitalizada por la Biblioteca Digital de Castilla y León, pp. 17-18.

-Juan Antolínez de Burgos, Historia de Valladolid (1887). Edición facsímil de la edición de Ortega Rubio, Valladolid: Grupo Pinciano, 1987, pp. 17-18.

-Pedro de Palol y Federico Wattenberg, Carta Arqueológica de España: Valladolid, Valladolid: Diputación provincial, 1974, pp. 195-206.

-José Manuel Serrano Gutiérrez y Belén Saquero Martín, “Hallazgos romanos en la ciudad de Valladolid”, en Arqueología urbana en la ciudad de ValladolidValladolid: Junta de Castilla y León, 1991, pp. 31-62.

-Fernando Pérez Rpdríguez-Aragón, La “Villa de Prado”: Un yacimiento romano en la ciudad de Valladolid, Valladolid: Ayuntamiento-Asociación de Vecinos Villa de Prado, 2011. 36 pp. Dep. Legal  VA-128/2011

Sobre el eco de la exposición en los medios de medios de comunicación:

-National Geographic:

http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/actualidad/8335/las_refinadas_villas_romanas_valladolid.html

-El Norte de Castilla:

http://www.elnortedecastilla.es/20130510/local/museo-arqueologico-acoge-muestra-201305100958.html

-20 minutos:

http://www.20minutos.es/noticia/1810634/0/

-ABC:

http://kioskoymas.abc.es/noticias/comunidad-castillaleon/20130511/abcp-muestra-villas-romanas-celebra-20130511.html

http://abcblogs.abc.es/orientaciones/public/post/sibaritismo-romano-en-valladolid-15812.asp/

-La Razón:

http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2222671/local+castilla-y-leon/el-legado-cultural-e-historico-de-roma-al-alca#.UY387Upa-vc

-Prensa, Blogs  y medios digitales:

http://noticias.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/arqueologia/una-exposicion-en-el-museo-de-valladolid-repasa-el-legado-de-la-decena-de-villas-romanas-que-existieron-en-la-provincia_KSleMUbEKFBG8eyqLVMt24/

http://www.noticiascastillayleon.com/noticia/El-Museo-de-Valladolid-acoge-la-exposicion-Villas-Romanas/40231/3/

http://www.laguiago.com/valladolid/evento/78107/exposicion-temporal-villas-romanas-de-valladolid/

http://domuspucelae.blogspot.com.es/2013/06/museo-de-valladolid-villas-romanas-en.html

http://www.culturaclasica.com/?q=node/5518

http://latunicadeneso.wordpress.com/2013/06/02/las-refinadas-villas-romanas-de-valladolid/

-Notas de prensa de la Diputación de Valladolid:

-Sobre la Inauguración de la exposición.

-Sobre la Conferencia de Javier Arce.

Programa completo de las actividades de la celebración del Xº Aniversario del Museo de las Villas Romanas de Almenara de Adaja-Puras