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El Museo de Valladolid acaba de inaugurar una exposición que bajo el título El estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid: Reliquias de Flandes en la Corte de España. 1604 pretende dar a conocer una de las obras más sorprendentes que conserva en sus almacenes. Se trata de un raro estandarte procesional de inicios del siglo XVII con la representación de San Mauricio y de San Victor y San Urso, otros dos mártires de la Legión Tebana. El estandarte ha sido restaurado para la ocasión por el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León. Aprovechando la ocasión, Lourdes Amigo ha realizado una concienzuda investigación sobre las circunstancias que dieron lugar al encargo y utilización del estandarte, estudio del cual estas líneas no son más que un pálido y leve extracto. En sucesivos post abordaremos también cuestiones como la Leyenda de la Legión Tebana, el desarrollo del culto de San Mauricio en el contexto europeo y su tardía llegada a la ciudad de Valladolid.

Información sobre la exposición en el Portal de Museos de la Junta de Castilla y León. La exposición permanecerá abierta hasta el día 9 de diciembre con el horario que abajo se indica.

Vista frontal del estandarte en la exposición

– El Estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid. 1604.

Corre el mes de julio de 1604, Beatriz de Zamudio, una mujer inquieta y singular, que aunque no es monja ha tomado el nombre eclesiástico de Magdalena de San Jerónimo, acaba de regresar a Valladolid desde Flandes, trayendo consigo un cargamento de reliquias que ha estado recolectando por iglesias y conventos de Colonia y Tréveris, gracias a una autorización especial del papa Clemente VIII. Magdalena de San Jerónimo había marchado a Flandes seis años antes, como “dueña de cámara” de la infanta Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II, que había recibido los Países Bajos como dote, al casarse con su primo, el archiduque Alberto de Austria.

Firma de Magdalena de San Jerónimo entre dos placas con el relieve de dichos santos

– Magdalena de San Jeronimo. Firma y placas de devoción

Al volver a Valladolid su principal preocupación es conseguir que su pequeña fundación, la Casa Pía de Santa María Magdalena (o de la Aprobación), dedicada al cuidado de las “arrepentidas”, las prostitutas que han decidido cambiar de vida, consiga la necesaria estabilidad económica para poder cumplir sus fines sin estrecheces ni sobresaltos.

Y porque en esta villa se ha fundado y erigido la casa pía de Santa María Magdalena, en la parroquia de San Nicolás, regida y administrada por la cofradía de Santa María Magdalena, que por yndustria de Magdalena de San Gerónimo se ha fundado, a donde se recogen las mujeres erradas yncontinentes, nos ha parecido de conformidad que se nombre y señale la dicha casa para que en ella estén y sean recogidas las dichas mugeres y vivan en ella, según sus constituciones de la dicha casa y cofradía (…), para que desde allí vayan al dicho monesterio de San Phelipe (de la Penitencia) a recibir el hábito y profesión de monjas.

 AHN, Clero, Legajo 7.844. Certificación realizada en1597, a petición de Magdalena de San Jerónimo, del documento realizado en 1589 por Magdalena de Ulloa.

La Casa la Aprobación en la desembocadura de la Calle del Puente en San Nicolás

– La Casa Pía de la Aprobación en el Plano de Ventura Seco (1738)

La hacienda que tiene la dicha casa es muy tenue y no bastante (…). Por cuya causa no se ha podido edificar iglesia, ni capilla, ni la casa y cuarto necesarios para la vivienda de las religiosas que asisten al buen gobierno y doctrina de las mujeres que en ella se recogen, ni para que tengan cómoda vivienda en ella las dichas mujeres (…). Y se ha vivido y vive en la dicha casa con mucha necesidad, además que está mal reparada y necesitada de repararse y edificarse, que es forzoso hacer en ella grandes gastos y costas. Y por la falta de bienes y rentas dejan de recibir y recoger a muchas personas.

AMV, Doc. “Chancillería”, Caja 39, Exp. 16, ff. 12r.-12v.

Para conseguir sus propósitos, Magdalena de San Jerónimo guarda una baza fundamental: los cuerpos completos de dos mártires de la Legión Tebana.

Ballet acuático de los Santos Cefaloforos de Soleure

– Martirio de San Victor y San Urso en Soleure

En estos momentos Valladolid ya no es la misma ciudad que ella dejara cuando marchó a Madrid, ni cuando partió para Flandes, pues desde hace tres años se ha convertido en la capital de la Monarquía Católica Hispánica de Felipe III. El número de sus habitantes prácticamente se ha duplicado ya que ahora residen en ella el rey y su familia, los grandes y nobles de la Corte, con sus séquitos y criados, los miembros de los Consejos, los funcionarios de Corte, embajadores, gentes en busca de recomendaciones…, así como un gran número de literatos y artistas, satélites del rey y de los magnates cortesanos…

– Palacio Real de Valladolid. Dibujo de Diego Përez Martínez (h. 1780) 

Con la Corte han llegado también todo tipo de vividores: ladrones y carteristas, tahures, sicarios… y las “mujeres enamoradas cantoneras”, llamadas de esta manera porque ejercían la prostitución en las esquinas o “cantones” de la ciudad. Así, a las prostitutas legales de la Valladolid, las rameras, que ejercían su oficio en la “casa de la mancebía”, entonces dependiente del Ayuntamiento y situada cerca de la Puerta de Teresa Gil, se han venido a añadir otras busconas que se prostituyen fuera de las puertas de la ciudad, en el barranco” y por la Ronda de San Antón (lo que ahora es la Calle José María Lacort). Todo ello creaba problemas de seguridad y salud pública, y había incrementado la tarea (y los gastos) de la Casa Pía de la Aprobación.

Distinciones ente mujeres enamoradas, cortesanas, rameras y cantoneras

 Fragmento del “Diálogo de las condiciones de las mujeres” de Cristóbal de Castillejo (ed. 1598)

Cinco mujeres, en edad de merecer, desnudas, además una niña y una vieja

 

– Las siete edades de la mujer. Hans Baldung (1544)

Durante estos años Valladolid vive en una fiesta contínua en la que se suceden torneos, justas de cañas y corridas de toros, así como banquetes, representaciones de comedias, bailes de máscaras y saraos. La Ciudad y el Duque de Lerma rivalizan en intentar divertir al rey. La primera para tratar de prolongar la estancia de la Corte en la capital del Pisuerga, y el segundo para seguir disfrutando del favor real y mantener a Felipe III alejado del día a día dela política. Losfestejos se celebran tanto enla Plaza Mayorcomo, en el caso de los de índole más cortesana, en los aledaños del Palacio Real: en las Plazas de San Pablo y de San Diego (ahora de las Brígidas), así como en el palacio que el Duque de Lerma tenía en la ribera del Pisuerga y que luego se convertiría en la Huerta del Rey.

Un capítulo aparte de estos festejos son las representaciones de autos sacramentales y las procesiones, tanto de rogativas y gracias como, especialmente, la del CorpusChristi, en la cual participaba el propio rey.

Procesión de Nuestra Señora de San Lorenzo. Arriba a la izquierda la reina en el lecho y el rey, a su lado

– Procesion de gracias a Nuestra Señora de San Lorenzo por la salud de la Reina Margarita de Austria

Magdalena de San Jerónimo va a entregar uno de los dos cuerpos de los mártires de la Legión Tebana, junto con otras muchas reliquias, a la Casa Pía de la Aprobación, donde se deposita en una capilla de la Iglesia, en un arca de plata repujada, encerrada a su vez en un arca de tres llaves forrada de damasco, custodiada por dos pinturas que representan a Santa María de Magdala y a San Jerónimo. Con ello busca aumentar el prestigio de su fundación y atraer el fervor (y las donaciones) de los fieles.

Caja de madera pìntada de verde con un cráneo en su interior. Sobre la tapa, grabado, pone "San Mauricio"

– Actual “arca de San Mauricio” en la Catedral de Valladolid. Siglo XIX

El otro cuerpo es donado a la Ciudad de Valladolid que lo va a depositar en la Catedral, encerrado en un arca forrada de plata, guarnecida de terciopelo, y con detalles de bronce dorado, la cual ha costado al Ayuntamiento más de dosmil reales de plata.

Detalle del arca relicario de plata de Santa Leocadia (1590). Catedral de Toledo

– El rey llevando las andas de la urna del santo en una procesión. Detalle del arca relicario de Santa Leocadia (1590-1593).

El 22 de septiembre, día de San Mauricio, tiene lugar la fiesta de la traslación de los cuerpos santos, con una solemne procesión, que pudo ser general pues a ella concurrieron los Consejos del Reino. El cortejo salió de la Catedral para ir a recoger los cuerpos ala Casa Pía de la Aprobación y regresar luego a la Catedral, deteniéndose frente al Palacio Real, desde donde los reyes Felipe III y Margarita de Austria la contemplan:

Por la tarde hubo una una solemnísima procesión, en que se llevó el cuerpo del glorioso mártir tebeo, que traxo de Flandes Madalena de San Gerónimo, y le dió a la ciudad; fuele acompañando otro santo cuerpo. Hizo el oficio el obispo de Valladolid, inquisidor general, vestido de pontifical; yba la Ciudad y el duque de Lerma, como regidor della, detrás, con cirios blancos. En la Plaça de Palacio, debajo de las ventanas donde sus magestades estaban, se hizo un rico altar con tres gradas, lleno de reliquias del oratorio de la reyna, nuestra señora, con una gran valla, dentro de la qual estaban dos bufetes cubiertos con paños de brocado, sobre los quales se pusieron las urnas de los dos santos, y allí cantaron los cantores de la capilla real dos motetes. Tocaronse las chirimías y otros instrumentos y de allí prosiguió la procesión”

Diego de Guzmán, Reyna católica. Vida y muerte de doña Margarita de Austria, reina de España, Madrid, 1617.

Galería con los principales personajes que tuvieron que ver con la procesión

– Principales personajes de Valladolid en 1604

Como anunciador del acontecimiento, puede que al principio de la procesión o justo delante de las reliquias, iba “el guión de San Mauricio, con el retrato de dos santos tebeos de la otra parte”. La comitiva estuvo animada por atabales y trompetas, así como por grupos de danzantes procedentes de los pueblos de alrededor de Valladolid: Tudela, Peñaflor de Hornija, Villanubla, Valdestillas, Cabezón de Pisuerga y Laguna de Duero. También intervienieron los maestros de capilla y cantores de la Catedral y se realizó un concurso de poesía en alabanza de los “cuerpos santos tebeos”. Terminada la procesión, ya oculto el sol, se quemaron, en distintos puntos de la urbe, las figuras o invenciones de fuegos (artificiales) dispuestas por el Ayuntamiento, las cuales hacían alusión a la historia de los mártires de la Legión Tebana.

Vista del recorrido de la procesión sobre el plano de Ventura Seco de 1738.

– Vista del recorrido de la procesión sobre el plano de Ventura Seco de 1738.

Tan sólo dos semanas después Magdalena de San Jerónimo solicita a la ciudad que tome a su cargo el patronato de la fundación de la Casa Pía de la Aprobación. Por fin, el 13 de marzo de 1605, se firman las capitulaciones por las que el Ayuntamiento se convierte en patrono de esta institución, junto con el prior del Convento de San Pablo de Valladolid.

A mediados de 1605, con todos los asuntos resueltos, Magdalena de San Jerónimo regresaba a Flandes. San Mauricio y la Legión Tebana habían ganado su último combate.

A continuación Beatriz de Zamudio se dedicaría a promover la creación de las “galeras” o cárceles correccionales para las mujeres delincuentes que merecieran penas superiores a la de azotes y vergüenza. Estas casas-galera eran así llamadas porque venían a sustituir la pena de remar en las galeras a que eran condenados los varones que cometían delitos de la misma gravedad. Para ello Magdalena de San Jerónimo escribió un pequeño tratado: “Razón y forma de la Galera y Casa Real, que el rey, nuestro señor, manda hacer en estos reinos, para castigo de las mujeres vagantes, y ladronas, alcahuetas, hechiceras, y otras semejantes”, que vería la imprenta en 1608 simultáneamente en Valladolid y Salamanca.

La publicación de esta obra daría el impulso definitivo para la creación de las primeras cárceles de mujeres como instituciones independientes de las cárceles destinadas a los varones. Al poco tiempo el rey Felipe III ordenó la construcción de dos Casas Galera en Madrid y Valladolid. Posteriormente se crearían otras en Zaragoza, Salamanca, Barcelona, Valencia y Granada, entre otras ciudades importantes.

– Vista parcial de la exposición

Para saber más:

– Eloísa Wattenberg, “San Mauricio y la Legión Tebana. Difusión y controversia de su leyenda”, en El estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid: Reliquias de Flandes en la Corte de España. 1604, Valladolid: Asociación de Amigos del Museo de Valladolid-Ayuntamiento de Valladolid, 2012, pp. 12-23 (ISBN.: 978-84-940274-0-6)

– Lourdes Amigo Vázquez, “De Flandes a Valladolid”, en El estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid, ob. cit., pp. 24-65. Incluye capítulos cómo “El Valladolid de 1604”, “Magdalena de San Jerónimo y la Casa de la Aprobación” y “La fiesta de los Cuerpos Santos”.

– Eloísa Wattenberg, “Los santos tebanos en Valladolid”, en El estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid, ob. cit., pp. 66-79.

– Eloísa Wattenberg, “El estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid”, en El estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid, ob. cit,  pp. 81-90.

– Jesús Urrea Fernández (dir.), Valladolid: Capital de la Corte (1601-1606), Valladolid: Cámara de Comercio e Industria, 2002.

Sobre las obras de Magdalena de San Jerónimo:

– Relación de los escritos de Magdalena de San Jerónimo en la Bibliografía de Escritoras Españolas (BIESES).

– Magdalena de San Jerónimo, Razon y forma de la galera, y casa real. que el Rey … manda hazer en estos Reynos, para castigo de las mugeres vagantes, y ladronas, alcahuetas, hechizeras, y otras semejantes, Valladolid: Francisco Fernández de Córdoba, 1608. En el mismo año se editó también en Salamanca: por Artus Taberniel, 1608.

– Isabel Barbeito Carneiro, Magdalena de San Jerónimo y Teresa Valle de la Cerda, Carceles y mujeres en el siglo XVII: Razón y forma de la Galera, Madrid: Castalia-Instituto de la Mujer, 1991.

– Mª Dolores Pérez de Baltasar, “La marginación femenina en la época de los Austrias”, en Mª Victoria López y Montserrat Carbonell (eds.), Historia de la mujer e historia del matrimonio, Murcia: Universidad, 1997, p. 121-129.

– Vincent Parello, “Discours réformateur et marginalité féminine dans l’Espagne moderne. Les ‘galères’ de Madalena de San Jerónimo (1608)“, Bulletin Hispanique, 101/1, 1999, pp. 55-68.

– Ruth Alvarado Sánchez, Perspectiva histórica y problemas actuales de la institución penitenciaria, Salamanca: Universidad, 2012. Veáse pp. 74-85. “La galera de la madre Magdalena de San Gerónimo”. Versión definitiva de la Tésis Doctoral de la autora.

Sobre el “Discurso de la condición de las mujeres” de Cristóbal de Castillejo:

– Cristóbal de Castillejo, “Diálogo de las condiciones de las mujeres”, en Las Obras de Christoual de Castillejo, Anuers: en casa de Pedro Bellero, 1598, pp. 168-208 (la distinción entre “rameras” y “cantoneras” en p. 189).

Cristóbal de Castillejo en la Wikipedia hispana.

– María del Pilar Oñate, El feminismo en la literatura española, Madrid: Espasa Calpe, 1938, pp. 88-91 (sobre el antifeminismo de Cristóbal de Villarejo).

Sobre la prostitución en el Siglo de Oro:

– Isabel Ramos Vázquez, “La represión de la prostitución en la Castilla del siglo XVII“, Historia, Instituciones, Documentos, 32, 2005, pp. 263-286.

– Félix Cantizano Pérez, “De las ninfas del Olimpo a las ninfas de las tasqueras: una visión de la prostitución en la España del Siglo de Oro“, eHumanista. Journal of Iberian Studies, 15, 2010, pp. 154-175.

– María Angélica Hernández Mardones, De la hetaera a la ramera: el viaje alegórico de la prostituta hacia la modernidad latinoamericana, (Tesis presentada ante el Departamento de culturas ibérica, latina y latinoamericana y el Comité de estudios de postgrado de la Universidad de Standford, en cumplimiento parcial de los requisitos para el grado de Doctor en Filosofía en Español), Agosto de 2010.

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas  10 a 14h 

Tardes     16 a 19h  (de Julio-septiembre: 17 a 20 h)

Domingos:              10 a14 h.
Entrada a la exposición: gratuita

Visitas concertadas: Tfno: 983 351389

Email:museo.valladolid@jcyl.es