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Siguiendo con las entradas de este blog que hemos querido dedicar a la exposición que el Museo de Valladolid ha organizado para mostrar en público el Estandarte de San Mauricio, un pendón procesional de principios del siglo XVII recientemente restaurado en el Centro de Restauración de Bienes Culturales que la Junta de Castilla y León tiene en Simancas (Valladolid), hoy corresponde hablar de la Leyenda del martirio de San Mauricio y la Legión Tebana.

(Recuerda que pasando el cursor sobre las fotos aparece su explicación y que haciendo clic sobre ellas, éstas se amplian)

San Mauricio es uno de los santos más populares en Europa occidental, existiendo más de 650 lugares sagrados que llevan su nombre. A lo largo de la Edad Media, San Mauricio fue el santo patrono de varias dinastías europeas, así como de los emperadores del Sacro Imperio Romano-Germánico, muchos de los cuales fueron ungidos ante el altar de San Mauricio, en San Pedro de Roma.

Inicial miniada conteniendo la imagen de los Santos Mártires de la Legión Tebana

Según la creencia cristiana, San Mauricio era un oficial romano que mandaba la Legión Tebana (o Tebea), así llamada por estar formada por soldados originarios de la provincia de la Thebaida, en el Alto Egipto, los cuales eran cristianos.

Referencia a la denominación de la Legión Tebana como Thebaei en el manuscrito de la Biblioteca Nacional de Francia

legio militum qui Thebaei appellabantur…

Eucherio, Passio Acaunensium martyrum

BNF Mss lat. 9550, fol. 81v-82 recto

Esta unidad militar habría sido desplazada hasta la Galia para combatir en una de las campañas militares del emperador Maximiano Hercúleo (285-305). Sin embargo, una vez cruzados los Alpes por el paso del Gran San Bernardo, cuando la Legión Tebana se hallaba acantonada en un lugar llamado Acaunum (Agaune, hoy Saint-Maurice, en el cantón suizo de Valais), el emperador ordenó ejecutar a la totalidad de sus efectivos, cuando éstos se negaron por razones religiosas a cumplir una orden imperial.

La fecha exacta de la ejecución y cuál fuera el mandato imperial que San Mauricio y el resto de los militares tebanos se negaron a obedecer difieren según las dos versiones que existen de la  historia.

Anverso y reverso de una moneda de oro del emperador Maximiano

Según el relato de la Passio Acaunensiummartyrum(BHL 5737) (o Pasión de los mártires de Agaune), obra escrita por el obispo Euquerio de Lión hacia los años 430-440, y conservada en un manuscrito de los siglosVI-VII (BNF lat. 9550), la Legión Tebana  habría sufrido el martirio en el marco de la Gran Persecución contra los cristianos, en el año 303, por negarse a empuñar las armas contra sus hermanos de fe.

El emperador Maximiano les pidió que recapacitasen y, como los Tebanos persistieran en su actitud, la legión fue diezmada (matando a un soldado de cada diez) dos veces, acabaría por ser masacrada en su totalidad, incluyendo a sus oficiales Mauricio, Exuperio y Cándido. Con posterioridad, un veterano llamado Víctor que confesó que también él era cristiano y corrió la misma suerte.

Sin embargo, una antigua tradición local de Agaune conservada en la versión anónima de la Pasión de San Mauricio, la denominada Passio interpolata (o anónima) (BHL 5741) señala que la Legión Tebana habría ido a la Galia para reprimir una revuelta campesina conocida como “de los Bagaudas”, lo cual situaría el martirio en el año 286. Según este texto, que se remonta al último cuarto del siglo V, aunque la versión conservada más antigua data de los siglos IX-X (BNF, lat. 5301 fol. 204r-207r), el crimen de la Legión Tebana fue negarse a participar en los sacrificios paganos previos a la entrada en combate.

Iulio Terentio y su unidad realizando un sacrificio en Dura Europos s. III

La Passio Interpolatahabía sido considerada tradicionalmente como una simple variante de la narración de Eucherio, ya que contiene amplios extractos de la misma (de ahí lo de interpolada). Sin embargo, en la actualidad, se considera que los dos relatos estarían fundados en dos tradiciones orales distintas, preexistentes a su puesta por escrito en el siglo V. Ambas versiones de la Pasión de los mártires Tebanos tuvieron luego una historia compleja, con numerosos añadidos e interpolaciones. De su enorme éxito da testimonio la gran cantidad de manuscritos y versiones de ambas que han llegado hasta nosotros.

Euquerio menciona también el establecimiento del culto por el obispo Teodoro años atrás: Teodoro (atestiguado entre 381-393 y venerado hoy por la religión católica como San Teódulo) era el obispo de Octodurus (Martigny, Suiza) y había tenido una revelación: en una localidad cercana llamada Acaunum,al pie de un acantilado situado en una garganta del curso alto del río Ródano, yacían los cuerpos de un grupo de soldados cristianos originarios de Tebas, en el Alto Egipto, que habían sido ejecutados por orden del emperador Maximiano. El obispo Teodoro  mandó excavar en el sitio que le había sido revelado, encontrando las tumbas de los mártires. Tras el hallazgo, Teodoro erigió una basílica sobre sus restos. Durante su construcción se produjo un milagro: un obrero que era pagano se convierte al cristianismo tras una aparición de los mártires. Se ha supuesto que Teodoro pudo haber estado inspirado por el ejemplo de San Ambrosio, el obispo de Milán, descubridor de los restos de los mártires, Gervasio y Protasio.

Vista aérea de la abadía de San Mauricio, al pie del farallón rocoso.

Junto a la Passio de Euquerio se ha conservado una carta dirigida por el autor a un obispo llamado Salvio (que sería un sucesor de Teodoro); dicha epístola proporciona el marco histórico y geográfico de los acontecimientos.

En ella se alude a que por aquel entonces (mediados del siglo V) ya existía en Agaune un culto organizado a San Mauricio y sus compañeros. En la carta Eucherio dice que él había puesto por escrito la historia, tal y cómo le había sido narrada por ciertos informantes (a los que califica de “idonei auctores”), a quiénes a su vez se la había relatado Isaac, obispo de Ginebra.

El debate acerca de la historicidad de San Mauricio y la Legión Tebana ha hecho correr ríos de tinta. Desde hace siglos, eruditos e historiadores del cristianismo y del ejército romano se han devanado los sesos, tanto para señalar los anacronimos e incongruecias presentes en el relato de Euquerio, como para intentar, por el contrario, rescatar todo lo que pudiera haber de cierto en la leyenda de la Legión Tebana. Se ha olvidado a menudo que una Passio de un mártir es un tipo de obra literaria un tanto particular: se trata de la redacción escrita de un relato transmitido oralmente a partir del testimonio original de los testigos del acontecimiento. Pese a su pretensión de historicidad, la tradición oral puede ser más o menos rigurosa con las circunstancias y los detalles. En el caso de la Pasión de los Mártires de Agaune, se ha señalado una serie de pretendidas incongruencias, entre ellas que el lugar del martirio (la región alpina) y la identificación de los legionarios como Tebanos (esto es, provenientes de Egipto) resultaban difícilmente conciliables. También se ha indicado que los rangos de los tres comandantes romanos resultaban más propios de la caballería que no de la infantería legionaria. Sería igualmente anacrónica la afirmación de Euquerio de que la legión fue diezmada dos veces, antes de ser masacrada por completo, o de que los efectivos de la legión sumaban la cifra de 6.600 hombres. Recientemente se ha señalado que hay que distinguir entre “la verdad de la historia”, tradicional foco de atención, y “la verdad que existe detrás de la historia”.


La Arqueología ha localizado en el sitio conocido como “Le Martholet”, en las inmediaciones de la abadía de Saint-Maurice de Agaune, una necrópolis tardorromana y, sobre una de las tumbas, los restos de la capilla edificada por Teodoro a finales del siglo IV; también se ha encontrado la basílica adosada a la roca que Eucherio describía en el siglo V, y se ha podido estudiar la evolución de este santuario a lo largo de la Alta Edad Media. Por otro lado, las circunstancias del descubrimiento de los restos de los mártires por Tedororo (revelatio e inventio) encajan perfectamente en las formas del culto de los Santos con que los obispos de la Antigüedad Tardía fueron sustituyendo los cultos paganos.

Por lo que respecta al problema de la presencia de una unidad militar “tebana” en la Galia, ninguna unidad militar del Alto Imperio llevó dicho apelativo. No obstante, se ha señalado la existencia de testimonios, fechados en torno al año 270, de la presencia en la Galia de destacamentos de la Legio secunda Traiana fortis,  la legión encargada del control de Egipto durante los siglos II y III.

Sin embargo, en la Notitia Dignitatum tam civilium quam militarium, copia medieval de un documento oficial romano que contenía la relación de los cargos oficiales del Imperio y la distribución de sus tropas a finales del siglo IV, aparecen varias legiones que son calificadas de “tebanas”. A juzgar por sus nombres, dos de ellas, la Tertia Diocletiana Thebaeorum (Not. Dig. Or. XXXI, 31, 33, 38) y la Prima Maximiana Thebaeorum (Not. Dig. Or. XXXI, 37), remontarían su origen a la época del martirio, que Euquerio sitúa durante el reinado conjunto de los emperadores Diocleciano y Maximiano. Estas legiones estaban acantonadas en el Alto Egipto bajo el mando del dux Thebaidos.  Sin embargo, dos destacamentos de estas mismas unidades aparecen entre las legiones comitatenses estacionadas en los Balcanes, bajo el mando del magister militum  (generalísimo) de Tracia (Not. Dig. Or. VIII, 36y 37).

Gracias a una inscripción hallada en la propia Tebas sabemos que otra de las legiones posteriormente calificadas de “tebanas”, la II Flavia Constantia Thebaeorum (Not. Dig. Or. XXXI, 32), participó en época de Diocleciano en la construcción de la base principal de las legiones romanas destacadas en la provincia de la Thebaida, adaptando para ello el templo faraónico de Luxor. Como quiera que la III Diocletiana en la época del martirio aún no se había convertido en “tebana” pues estaba acantonada en el delta del Nilo, en el Bajo Egipto, se ha establecido que las dos legiones tebanas originarias serían la I Maximiana y la II Flavia Constantia, así llamadas en honor de los dos Césares (o vice-emperadores) de la Tetrarquía: Maximiano Hercúleo y Flavio Constancio. Posteriormente sería también la base de la III Diocletiana en la Thebaida.

A raiz de la estancia de Diocleciano en Egipto, el edificio del templo faraónico de Luxor fue incorporado en una fortificación de adobe con torres salientes, de planta cuadrada en las esquinas y semicircular a lo largo de los lienzos. El circuito murado encierra 3,72 Ha., espacio suficiente para albergar dos legiones en el  Bajo Imperio. Sabemos relativamente poco de la disposición interna de la fortaleza, pero quedan restos de dos tetrástylos (monumentos formados por cuatro columnas).

En la antecámara del templo de Amón en Luxor, reconvertida en capilla para los estandartes militares o insignias de las legiones, quedan restos de pinturas murales que puede que representen  el adventus o procesión de llegada de Diocleciano. En un nicho aparecen representados los cuatro emperadores que reinaban entonces sobre el mundo romano: en el centro los dos Augustos, Diocleciano y Maximiano, flanqueados por sus Césares, Galerio y Constancio Cloro, padre del futuro emperador Constantino.

Especial interés tiene para nosotros la mención en la Notitia Dignitatum de la existencia de una unidad militar, la legio palatina de los Thebaei (Not. Dig. Occ. V, 154; VII, 29), estacionada en Italia a finales del siglo IV, bajo el mando del magister peditum praesentalis (general de infantería del ejército móvil de campaña, en presencia del emperador). El hecho de que la Pasíon de los Mártires de Agaune diga que San Mauricio mandaba una legión llamada Thebaei ha hecho pensar a algunos historiadores que el descubrimiento del obispo Teodoro pudo tener una intencionalidad política. Según algunos autores, Teodoro, el obispo de Octodurus, habría aprovechado el hallazgo de los cuerpos de los mártires para, reelaborando la historia de un mártir sirio llamado San Mauricio de Apamea, para influir sobre los Thebaei contemporáneos.

Recientemente otros investigadores han señalado la posibilidad de que Mauricio fuera en realidad el nombre del comandante de los Thebaei acantonados en Italia en el siglo IV. Éstos constituirían una nueva unidad formada por contingentes sacados de las dos legiones “tebanas” estacionadas en Tracia, la I Maximiana Thebaeorumy III Diocletiana Thebaeorum,  y habrían venido a Italia para combatir contra un usurpador (o bién en el año 388 contra Magno Máximo, o en 391 contra Eugenio).

Saluis d(ominis) n(ostris)  / Valentiniano, Valente et / Gratiano semper Augustos (sic). / Fl(avius) Mauricius, v(ir) c(larissimus) com(e)s et dux / renovari iussit hunc locum; Fl(avius) Traianus p(rae)p(ositus) / cum Theb(ani)s mil(itibu)s reparavit.

 AE 1908 235 = AE 1909 108

Su comandante podría ser un cierto Flavio Mauricio v(ir) c(larissimus) com(es) ord(inis) prim(i) et dux, que aparece mencionado en una inscripción hallada en Syenne (Assuan) que, por su dedicación a los emperadores Valentiniano, Valente y Graciano, debe ser fechada entre 367 y 375. Se ha supuesto que este Mauricio pudiera haber sido el dux Thebaidos (general en jefe de la Thebaida); aunque posteriormente se ha sabido que se trataba del comes rei militaris Aegypto, la más alta autoridad militar de Egipto (comunmente referida como dux Aegypti), pues como tal figura en un papiro de Oxyrhinchos, fechado el 3 de agosto de 375, pronunciando una sentencia. Se ha sugerido que Flavio Mauricio pudiera haber acompañado a las dos legiones “tebanas” en su viaje hasta los Balcanes (circa 380) y, quizá,  luego a los Thebaei hasta Italia.

F̣ḷ(avius) Mauricius, u(ir) c(larissimus), com(es) ord(inis) prim(i) et dux

(pap. Oxy. LXIII, 4381, l. 3)

Según este razonamiento, el obispo Teodoro habría elegido el nombre de Mauricio para capitanear a sus recién descubiertos mártires en deferencia al general que mandaba a las tropas tebanas estacionadas contemporáneamente cerca de Octodurus. Su intención sería convencer a estos Thebaei de que no aceptaran al usurpador Eugenio como nuevo emperador en el año 392, demostrándoles con el ejemplo de los mártires Tebanos que los cristianos no estaban obligados a combatir contra otros cristianos por un emperador (en este caso, un usurpador) pagano.

Inspirada en una tradición anterior o revelada a Teodoro junto con la existencia de los cuerpos de los mártires, la leyenda y el culto de la Legión Tebana no dejó de desarrollarse a partir de finales del siglo IV, convirtiéndose su basílica en un lugar de peregrinación. En la primera mitad del siglo V su fama había alcanzado hasta Lión, siguiendo el curso del Ródano. Esto movió a Euquerio, el obispo de esta ciudad, a recabar información sobre su historia para poder ofrecer a los Santos Mártires de Agaune un relato retórico embellecido para que, a partir de entonces, fuera leído cada año, el día 22 de septiembre, en commemoración de su martirio.

por Fernando Pérez Rodríguez-Aragón

Conservador del Museo

Video: Die Legende von der Thebäischen Legion

Video en alemán sobre la Leyenda de la Legión Tebana

Para Saber más:

– Eric Chevalley y Cédric Roduit, La mémoire hagiographique de l’abbaye de Saint-Maurice d’Agaune: Passion anonyme de saint Maurice, Vie des abbés d’Agaune, Passion de saint Sigismond, “Cahiers Lausannois d’histoire médiévale”, 53, Laussane: Université, 2014.

Sobre la Passio de Euquerio de Lión (BHL 5737-5739):

– Bruno Krusch (ed.), Passio Acaunensium Martyrum auctore Eucherio episcopo Lugdunensi, en Monumenta Germaniae Historicae. Scriptorum Rerum Merovingicarum, t. III, Hanovre, 1896, pp. 20-41 (edición crítica en latín).

– Louis Holtz, “La tradition lyonnaise d’Eucher de Lyon et le manuscrit Paris, BNF, Lat. 9550”, Revue d’Histoire des Textes, 3, 2008, pp. 135-200.

– John M. Pepino, St. Eucherius of Lyons: Rhetorical Adaptation of Message to Intended Audience in Fifth Century Provence, The Catholic University of America, 2009 [Vista parcial en Google libros].

– Para ver las páginas de la más antigua versión de la Pasión de los Mártires de Agaune (BNF mss. Lat. 9550, fol. 081v-086r), introducir la cifra 9550 en el buscador del Banco de Imágenes de la Biblioteca Nacional de Francia. Se trata de un manuscrito en escritura uncial, de los siglos VI-VII, procedente del monasterio de Saint-Oyend (hoy San Claudio en el Jura francés) que contiene diversas obras de San Euquerio de Lion. Las imágenes de la epístola de San Euquerio al obispo Salvio en el mismo documento corresponden a los fol. 86r y 86v).

– Siguiendo este enlace encontraréis más información proporcionada por la BnF s

– Texto de la Passio Acaunensium Martyrum en Documenta Catholica Omnia [pdf en línea].

– Lista de los diferentes testimonios del texto “BHL 5737”  en UCL-Bibliotheca Hagiographica Latina Manuscripta.

Sobre la Passio anónima o Interpolata (BHL  5741):

– Eric Chevalley, La Passion anonyme de Saint Maurice d’Agaune: Édition critique, Vallesia, 45, 1990, pp. 37-120. [pdf en línea].

Para ver la imágen de la primera página de la más antigua versión de la Passio Interpolata, introducir la cifra 5301 y Saint Maurice en el Banco de Imágenes de la Biblioteca Nacional de Francia. Está conservada en un Passionario del siglo X procedente de San Marcial de Limoges (BNF lat. 5301, fol. 204r-207r).

– Siguiendo este enlace encontraréis más información proporcionada por la BnF sobre el manuscrito BNF lat. 5301.

– Lista de los diferentes testimonios del texto “BHL 5741” en UCL-Bibliotheca Hagiographica Latina Manuscripta.

Sobre la historicidad del martirio de la Legión Tebana:

Según Jean-Michel Roessli en el curso de los trece siglos que siguieron a la inventio de las reliquias de San Mauricio y sus conmilitones de la Legión Tebana a nadie se le ocurrió poner en duda la historicidad de los hechos relatados por Teodoro y puestos por escrito por Euquerio de Lión a mediados del siglo V. Hubo que esperar a la Reforma y a los conflictos teológicos entre católicos y protestantes para que aparecieran las primeras sospechas y para que, a partir del siglo XVIII se desarrollara la controversia acerca de la historicidad del martirio.

Tres son las corrientes de opinión planteadas: Para muchos investigadores, la iniciativa de Teodoro y el relato de Euquerio (y sus amplificaciones posteriores) no son más que ficciones hagiográficas y literarias, destinadas a fundamentar el culto y la veneración de San Mauricio y sus compañeros con fines políticos y religiosos. Para otros, muy poco numerosos hoy en día, el martirio tuvo lugar, tal como fue relatado en las Passiones y no habría por qué poner en duda la credibilidad de Euquerio y del autor anónimo, ni el más mínimo detalle. Otros, finalmente, sin rechazar completamente la historicidad del martirio, consideran que el contenido de las Passiones no puede ser aceptado tal cual.

– Denis Van Berchem, Le martyre de la légion thébaine. Essai sur la formation une légende, “Schweizerische Beiträge zur Altertumswissenschaft”, 8, Bâle: F. Reinhardt, 1956. Este autor es el principal defensor de que el martirio de la Legión Tebana constituye una ficción literaria, que reelabora y transplanta a la región alpina la historia del martir sirio Mauricio de Apamea. Recensiones de P. Duparc 1956, H.I. Marrou 1957 [pdf de las recensiones en línea].

– Louis Dupraz, Les Passions de S. Maurice d’Agaune. Essai sur l’historicité de la tradition et contribution à l’étude de l’armée pré-dioclétienne (260-286) et des canonisations tardives de la fin du IVe siècle,  “Studia Friburgensia, Nouv. Ser.”, 27, Fribourg: Éditions Universitaires, 1961. Recensión de J.R. Palanque 1961 [pdf de la recensión en línea]. Este autor replica a Van Berchem, esforzándose en demostrar la autenticidad del martirio mediante una aguda crítica de las fuentes textuales.

– Henri de Riedmatten, “L’historicité du martyre de la Légion Thébaine: Simples réflexions de méthodologie”, Annales Valaisannes, 11/2-4, 1962, pp. 331-348. Contra Van Berchem [pdf en línea].

– Donald F. O’Reilly, “The Theban legion of Saint Maurice”, Vigiliae Christianae, 32/3, 1978, pp. 195-207.

– David Wood, “The origin of the legend of Maurice and the Theban legend”, Journal of Ecclesiastical History, 45/3, 1994, pp.385-395 [pdf en línea]. Enlace a una versión revisada del trabajo anterior. Para este investigador el relato de Euquerio debería ser interpretado a la luz de las luchas políticas que agitaban el Imperio romano en la época del autor primitivo del relato, el obispo Teodoro de Octodurum. Woods sugiere que el obispo Teodoro escogió el nombre de Mauricio para uno de los mártires que acababa de descubrir porque este pudeera ser también el nombre del general que mandaba a los Thebaei contemporáneos, para incitar a esta unidad a rebelarse contra el usurpador Eugenio II.

– Otto Wermelinger y otros (ed.) Mauritius und die Thebäische Legion. Saint Maurice et la Légion thébaine. Actes du collloque international (Fribourg, Saint Maurice, Martigny – 17-20 septiembre 2003), Fribourg: Academic Press, 2005. [Vista parcial en Google libros]. Recensión de Lionel Wickham (en francés). Consultar especialmente :

– Jean-Michel Carrié, “Des Thébains en Occident? Histoire militaire et hagiographie”, en  pp. 9-36.

– Michael Alexander Speidel, “Die Thebäische Legion und das spätrömische Heer”, en pp. 37-46. [pdf en línea disponible en el portal web del Instituto Mavors para la Historia Militar Antigua].

– Jean-Michel Roessli, “Le martyre de la Légion Thébaine: Culte et diffusion de l’Antiquité tardive au Moyen Âge”, Connaissance des Pères de l’Église, 92, 2003, pp. 4-18.

– Jean-Michel Roessli, “Le martyre de la Légion Thébaine et la controverse autour de l’historicié du XVIe au XVIIIe siècles”, en pp. 193-210 [pdf en línea disponible en el portal Theological Studies de la Universidad de Concordia].

– Nicole Brocard y Anne Wagner, Du nouveau sur l’histoire de l’abbaye Saint-Maurice au Moyen Age d’après les interventions du colloque international Politique, societe et construction identitaire: Autour de saint maurice (Besançon/Saint-Maurice, Valais Suisse – 2009 [pdf en línea].

– Nicole Brocard y Anne Wagner, Resumen de las intervenciones del Colloque international Autour de saint Maurice: Politique, société et construction identitaire.  Besançon – Saint-Maurice (Suisse). [Página del portal de la Fundación de los Archivos Históricos de la Abadía de Saint-Maurice].

Sobre el santuario de Saint-Maurice de Agaune y  la Arqueología:

Las primeras excavaciones arqueológicas en la Abadía fueron realizadas desde 1898 por el canónigo Pierre Bourban, que fue el que exhumó la tumba de San Mauricio y los ábsides de tres iglesias en la parte oriental del espacio llamado Le Martolet. Lo que se conocía por la tradición y los manuscritos aparecía confirmado por los vestigios arqueológicos. La reparación de la Basílica tras los desprendimientos del roquedo en 1942 permitó al arqueológo ginebrino Louis Blondel emprender una importante campaña de excavaciones (1944-1946) que fue documentada y difundida con una importante producción bibliográfica. En los años 1970s, M. Stoeckli pudo realizar algunas investigacionesen la Maison Panisset y en la fachada norte del monasterio. Tras los dos años de trabajos efectuados por Hans Jörg Lehner (1994-1996), la investigación arqueológica del yacimiento se interrumpe hasta su reanudación entre 2001 y 2006 por el TERA, bajo la dirección de la Alessandra Antonini.

Página sobre la Arqueología de las antiguas basílicas de Agaune en el portal web de la Abadía de Saint-Maurice de Agaune.

Fotos de los restos con la nueva cubierta, obra de Savioz Fabrizzi Architectes.

– Veánse las contribuciones de Alessandra Antonini bajo la rúbrica “Saint Maurice, distr. de Saint-Maurice. Abbaye” en la  “Chronique des découvertes archéologiques dans le canton du Valais” (François Wible y otros) correspondientes a los años 2001 (p. 312-313), 2002 (pp. 498-502), 2003 (pp. 396-397), 2004 (pp. 480-481), 2005 (pp. 424-427), publicada en diferentes números de la revista Vallesia [pdfs en línea].

Por lo que respecta a la interpretación tradicional de los restos arqueológicos:

– Louis Blondel, “Les anciennes basiliques d’Agaune: Etude archéologique”,  Vallesia, III, 1948, pp. 9-57 [pdf en línea].

– Louis Blondel, “Le caveau funéraire du cimètiere d’Agaune et la basilique du Xie siècle”, Vallesia, VI, 1951, pp. 1-18 [pdf en línea].

– Louis Blondel, “Le baptistère et les anciens édifices conventuels de l’abbaye d’Agaune”, Vallesia,  IV, 1949, pp. 15-28 [pdf en línea].

– Louis Blondel, “Plan et inventaire des tombes des basiliques d’Agaune”, Vallesia, XXI, 1966, pp. 29-34 [pdf en línea].

Sobre la inscripción de Assuan que menciona a Flavio Mauricio:

Inscripción dedicatoria imperial: Graeco-Roman Museum Alexandria 21810 ;  AE (Année Épigraphique) 1908, nº 235 = AE 1909, nº 108 = É(tienne). Bernard, ZPE, 82, 1990, pp. 180-181, Taf. VIb (Syène, 367/375 d.C.).

– Étienne Bernard, “A propos d’une inscription grecque d’Eléphantine, ZPE (Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik), 82, 1990, pp. 179-181, Taf. VIb [pdf en línea].

Sobre el papiro que contiene el decreto judicial dictado por Flavio Mauricio, dux Aegypti, (pap. Oxy. LXIII, 4381):

Imágenes del papiro en la Base de Datos Oxyrhynchus on line

Información y transcripción del papiro en el portal The Duke Databank of Documentary Papyri    http://www.papyri.info/

Sobre la representación de la escena de la unidad militar realizando un sacrificio pagano:

Se trata de una pintura mural procedente de las excavaciones del Templo de Bel (más conocido como “Templo de los dioses palmirenos”) de la ciudad de Dura Europos (Siria). La imagen representa al tribuno romano de Dura-Europos, Iulio Terentio, (identificado por una inscripción) y representado al frente de los soldados de su unidad, la  cohors XX Palmyrenorum, quemando incienso ante un estandarte militar y las imágenes de tres deidades con coraza ante la mirada de las tychai o personificaciones de la Victoria de las ciudades de Dura y Palmira (239 d.C.).  Por lo que respeta a los dioses adorados, aunque parecen representar a los dioses de Palmira, también se ha dicho que pudiera tratarse de los emperadores ser Pupieno, Balbino y Gordiano divinizados e incluso que existitía una cierta y deliberada ambigüedad en las representaciones. La pintura se conserva en la Galeria de Arte de la Universidad de Yale, en New Haven (inv. nº 1931.386).

Ficha e imagen de la pintura en el catálogo electrónico de la Yale University Art Gallery: http://ecatalogue.art.yale.edu/detail.htm?objectId=4961

– J.H.  Breasted, Oriental Forerunners of Byzantine Painting, Chicago: University Press, 1924, pp. 46, 58, 94-102, pl XXI. La primera publicación de la pintura, con el dibujo de Franz Cumont [pdf en línea].

– Ted Kaizer, A note on  the fresco of Iulius Terentius from Dura-Europos, en Robert Rollinger, Brigitte Truschnegg (eds.),  Altertum und Mittelmeerraum: Die antike Welt diesseits und jenseits der Levante, (Festschrift für Peter W. Haider zum 60. Geburtstag), Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 2006, pp. pp. 151-160 [Vista parcial en Google libros].

Dura Europos en la Wikipedia inglesa.

Sobre la Notitia Dignitatum:

La Notitia Dignitatum omnium tam civilium quam militarium in partibus Orientis et Occidentis es un documento militar de la Antigüedad Tardía (ss. IV-V) que recoge la distribución y disposición militar en todo el Imperio romano, considerado en sus dos partes geográficas: Oriente y Occidente. El documento ofrece una información completa sobre el estado del Imperio y su situación militar en una convulsa época de crísis. Se trata de un documento de estado que estaba sometido  a períodicas revisiones que consistían en la intoducción o supresión de entradas, de manera que el documento recogiese la realidad histórica del momento. El documento base surgió por iniciativa imperial en el gabiente de la Administracíón Central de la corte del emperador Teodosio el Grande hacia 394-395 d.C. Y lo que se ha conservado es la copia de un ejemplar que parece haber sido actualizado parcialmente varias veces: en época de Estilicón (c. 401 y 406-408 d.C.) para la parte Occidental del Imperio, y entre 435-429 d.C. por lo que respecta a Italia. Se ha conservado gracias al Codex Spirensis, una compilación carolingia (ahora perdida) que la contenía. Este manuscrito se conservó en la Catedral de Spira hasta 1602-1603 (fecha en la que fue desmembrado), pero ha llegado hasta nosotros gracias a que fue copiado a finales de la Edad Media.

– La Notitia Dignitatum en la Wikipedia española.

Bernhard Palme, Notitia Dignitatum, “Imperium and Officium Working Papers (IOWP)”, version 01, May 2011 [pdf en línea].

– Acceso al  Codex Oxoniensis digitalizado por la Bodleian Library de la Universidad de Oxford (MS. Canon. Misc. 378), obra de Pedro Donato, considerado la primera (1436) copia directa del Codex Spirensis conservada completa. La Notitia Dignitatum ocupa los fol. 88v-170.

– Acceso al Codex Matritensis Reserva 36, digitalizado por la Biblioteca Nacional de España en su Biblioteca Digital Hispánica (BNE Res/36), que contiene una copia del Codex Oxoniensis realizada hacia 1452-1453. La Notitia Dignitatum  ocupa los fol. 88v-165v.

Notitia Dignitatum – Relación de dignatarios.- Versión traducida al castellano por Antonio Diego Duarte Sánchez 2007 [pdf en línea]. (Consultada 16/11/2010).

Ediciones críticas de la Notitia Dignitatum:

– Otto Seeck, Notitia Dignitatum accedunt Notitia urbia Constantinopolitanae et Latercula Provinciarum, Berlin 1876.

– Concepción Neira Faleiro, La Notitia Dignitatum: nueva edición crítica y comentario histórico, “Nueva Roma”, 25, Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2005.

– Otra imagen del templo de Luxor, reconvertido en base de las Legiones Tebanas. Jean-Claude Golvin, un architecte au cœur de l’Histoire.

Musée départemental Arles antique © éditions errance.

Sobre la base de las legiones tebanas en el fuerte instalado en el templo faraónico de Luxor (Thebas).

A raiz de la estancia de Diocleciano en Egipto, el edificio del templo faraónico de Amon en Luxor fue incorporado en una fortificación de adobe y ladrillo con torres salientes, de planta cuadrada en las esquinas y semicircular a lo largo de los lienzos. El circuito murado encierra 3,72 Ha suficientes para albergar dos legiones en el  Bajo Imperio. Sabemos relativamente poco de la disposición interna de la fortaleza, pero quedan restos de dos tetrástylos monumentales.

– Mohammed El-Saghir, Jean Claude Golvin, Michel Reddé, Hegazy El-Sayed y G. Wagner,  Le camp romain de Louqsor: Avec une études des graffites gréco-romains du temple d’Amon,  “MIFAO” (Mémoires publiés par les membres de l’Institut français d’archéologie orientale du Caire), 83, Le Caire: Institut Français d’Archéologie Orientale, 1986.

– Jean Claude Golvin, Michel Reddé, Quelques recherches récentes sur l’archéologie militaire romaine en Égypte: , Comptes rendus des séances de l’Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, 130/1, 1986, pp. 172-196 [pdf en línea]. Incluye una presentación de “Le camp de Dioclétien à Louqsor”.

– Johannes Georg Deckers, “Die Wandmalerei des tetrarchischen Lagerheiligtums im Ammon-Tempel von Luxor”, Römische Quartalschrift für christliche Altertumskunde und für Kirchengeschichte, 68, 1973, pp. 1-34.

– Ioli Kalavrezou-Maxeiner, “The Imperial Chamber at Luxor”, Dumbarton Oaks Papers, 29, 1975, pp. 225-251.

– Pagina web (en alemán) que contiene interesante información e imágenes sobre el  templo de Luxor en la época romana: Descripción general de la Capilla de los estandartes, Las pinturas murales, El ábside con la imagen de los Tetracas, El muelle sobre el río Nilo, El templo de Serapis, Las improntas sobre el pílono.

Sobre la fortaleza de Nag el-Hagar:

La otra imagen que presentamos es la reconstrucción realizada por D.A. Karelin de la fortaleza de  Nag el-Hagar, que sin duda pertenecíó a la legio III Diocletiana, aunque no todos están de acuerdo en su identificación con la Praesentia de la Notitia Dignitatum. Parece ser que en ella residía el praeses (y posteriormente el dux) Thebaidos.

– Usama Abdel Wareth y Pierre Zignani, Nag al-Hagar. A Fortress with a Palace of the Late Roman Empire. Second Preliminary Report”, BIFAO 92, 1992, p. 185-188  [pdf en línea].

Dmitry A. Karelin, “Imaging of the Late Roman Castrum. Hypothetical Computer Reconstruction of Nag el-Hagar Fortress in Egypt”, Architecture and Modern Information Technologies, 2(15). Moscú, 2011 (bilingüe, ruso e inglés) [pdf en línea].

– Michael Mackensen et alii, The Late Roman Fort at Nag el-Hagar near Kom Ombo in the Province of Thebaïs (Upper Egypt). Report on the first season of the Egyptian-Swiss joint mission”, Mitteilungen des Deutschen Archäologischen Instituts. Abteilung Kairo, 62, 2006, pp. pp. 161-195. Resumen.

El castellum tardorromano de Praesentia?/Actual Nag el-Hagar en el Alto Egipto en la web de la Ludwig-Maximilians-Universität München (en alemán).

Sobre las monedas del emperador Maximiano:

– Monedas del emperador Maximiano Hercúleo en www.wildwinds.com

– Monedas del emperador Maximiano Hercúleo en www.tesorillo.com

Horario de la exposición:

Martes a sábado:

Mañanas 10 a 14h

Tardes 16 a 19h (de Julio-septiembre: 17 a 20 h)

Domingos: 10 a14 h.

Entrada a la exposición: gratuita

Visitas concertadas: Tfno: 983 351389

Email:museo.valladolid@jcyl.es

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